viernes, 23 de junio de 2017

FESTIVAL "UNA EMOCION" Por Catulo Bernal


Apenas había vuelto del Festival Tango Divino y el ansia tanguera me enviaba a cubrir las alternativas del Festival "Una Emoción" que traía a Barcelona a unos visitantes ilustres: Los Rosales - lujo esporádico que cada año recala en Ciudad Condal - y sobre todo - lujo, lujo, lujo - una de la mas importantes parejas de maestros  bailarines hoy por hoy en el mundo: Mariana Montes y Sebastian Arce - entendiéndose por importancia su alargado influjo en la técnica, la experimentación,  la vanguardia y la experiencia en el modo de entender el baile y la enseñanza. Un Lujo cercano, ya que el festival se desarrollaba a pocas calles del Hotel Tenebrario, mi nuevo hogar, compartido con otros compañeros artistas y buscavidas. Doña Maite, la patrona de  mi anterior refugio decidió que mis pagos poéticos no sustentaban su economía y se subió al alquiler esporádico a turistas, casi sin avisarme. En fin. Una puerta se cierra y otras se abren. Y en el Tenebrario muchas, pues es barato por estar embrujado. El caso es que en mi cuarto junto con mis pocas pertenencias me esperaba la invitacion en sobre de papel marrón alto gramaje, con mi nombre impreso, cosa fina, si se piensa que el aforo de clases y milongas se había completado dos semanas antes. El sobre aparte de contener la entrada y el programa contenia  la guia del tango en Barcelona del amigo Maidanik  y  una lucida carta de bienvenida y agradecimiento bilingüe, con teléfonos útiles y de contacto, lo que visto desde el punto de vista de un turista tanguero  era óptimo pues le ahorraba preguntas, idas y venidas si  solo venia a Milonguear.  El Pibe Pergamino tenia también un sobre con su nombre.  Sospecho que al verme alicaído por mis desencuentros con Helena había intercedido con Santi, Lili o Antonia para conseguir mi entrada. Si no fuera por los amigos...
Mientras bajábamos el sábado a la milonga de gala  por el bohemio barrio pudimos comprobar el alcance del evento. Los locales y los turistas habían aprovechado las clases que habían sido de intermedios y técnica con altísimos niveles - de alumnos y calidad - y  se veían algunos  grupusculos alentando el paso y el abrazo en las callejuelas sin coches. Algún solitario le hacia un gancho a los semáforos y los que no practicaban renovaban energía a golpe de bocado.  Íbamos  con Masayo san, nuestra amiga traductora,  que además de  bailar tenia la intención de hacerse con un modelito "Retanguera" . Siempre compra alguno cuando vuelve a Barna Lisa Rosales. Dejamos atrás la cancela del gimnasio y apenas franqueamos la puerta un fotógrafo nos hizo una instantánea con el cartelón  festivalero de fondo cual si fuéramos estrellas del firmamento artístico. Santiago León y Antonia Barrera nos dieron la bienvenida y  Liliana Tolomei  nos acomodo después de atravesar un vestíbulo y un salón inmenso dedicado solamente a zapatos, vestidos, complementos y moda milonguera en una mesa al lado de una pareja organizadora de una milonga en Newcastle. Conveniente, sutil. Profesional. Ordenado. Detallado.  Con todos los anfritriones esmerados en hacer sentir a gusto a la gente. Nada de arrebatiñas. Nada de sillas volando. Ningún grito desconcentrante ni desconcertante de confusión o desubicacion.
Lo mas granado de la Milongueridad Barcelonesa y de extra-radio alternaba en camaradería con tangueros venidos de toda Europa, coincidiendo en pista, brindis y anécdotas. El Calor ambiental había quedado afuera. El Calor pegajoso se mantenía a raya por los acondicionadores y unos bebestibles fenómenos, entre los que me llamo la atención una piña colada con fruta incluida. El Calor humano, propiciado en profusion se palpaba en el ambiente. Se comentaba que una asistente al festival abusando de la generosidad de los organizadores les había solicitado - a modo de servicio - gente para que la acompañaran a comer. El celo en intangibles e imponderables no llegaba hasta ese extremo.  En mesas cercanas vimos a Los chicos de "Milonga del Angel" junto a los organizadores de la Milonga de Tarragona y Un poco más allá un contingente de la compañia "Tango Amado" a punto de estrenar espectáculo nuevo en Sitges, festival que también tenia sus representantes.  Por toda la sala amigos, conocidos, notables. Abrazos duraderos prestos a estrenarse. El Pibe, fiel a su costumbre, se fue a fatigar tandas. Masayo San bailó tambien,pensando ya en nuevos vestidos. Me deje seducir por la piña Colada, dulce - diría Gaiman - como el pecado. Estaba todo tan perfectamente dispuesto que las inquietudes quedaron a un costado y el ansia por llegar temprano que me había hecho comer poco se transformo en un aguijonazo de hambre que pude contener arrasando con los caramelitos de mi mesa y las linderas.    Atravesando todo el salón y la marea milonguera vi en la mesa de honor a  Juan Manuel y Lisa  Rosales que habian bailado la noche anterior y tambien a las estrellas de festival y  noche: Mariana Montes con un elaborado y sugestivo Peinado y Sebastian Arce con una chaqueta verde con fulgores. Mi sobrino Larrapumbi se volvió casi loco en Sitges 20 edición por la chaqueta negra con tiras brillantes que usaba entonces, tal como escribió en este mismo blog. LLevó esa  obsesión a extremos.  Le atribuía poderes casi sobrenaturales a la hora de bailar, como tantos desdichados que en vez de invertir su tiempo en clases  se hacen con la mitologia y el vestuario: zapatos, pantalones, vestidos, complementos y amuletos baila solos,  sin pensar que toda maestria lleva detrás horas, dias, meses, años  de trabajo y esfuerzo. Hay cretinos asi.  Burlaria  Larrapumbi  la medicacion y vendria queriendo robar la chaqueta de Arce? Con el esmero y el mimo  que los organizadores habían empleado para montar  festival y sala no lo creia posible. A lo maximo que Larrapumbi podia aspirar era a una foto en la entrada, antes de que lo echaran. Y Arce, como todo buen bailarin y milonguero, no iba a sacarse la chaqueta porque si. Disipadas mis dudas sali  a bailar con mis pantalones claros sin poderes.  Me los pisaba  a cada compás por culpa de "las" piñas coladas  y el ruedo expres de los chinos mal pegado con una sartén calentada al fuego.  Todo tiene arreglo en esta vida menos la estupidez. Me arremangue los pantalones como si fueran de diseño y decidí salir a comprar de comer antes de la exhibicion para morigerar el alcohol. Pero  no había nada abierto y lo único que pude conseguir fue un pita con tres (3)  bolitas de falafel. Comía estirando la sensacion junto al  paredón periferico cuando al elevar la vista hacia las ventanas superiores del gimnasio vi una sombra encaramada al árbol, buscando un hueco para colarse al interior sin éxito. Me sobresalte. El ultimo falafel se deslizo con cariño por toda mi camisa negra y luego quedo tirado, sin salsa en el piso. Volví a entrar. El fotógrafo  quiso sacarme foto. Pero yo no estaba en condiciones, con la camisa y la cara congestionadas de alcohol y hambre no satisfecho.  Llegué  al salón justo para escuchar como Santi Presentaba la exhibicion. Toda Barcelona estaba en silencio. Avanzaron los dos al centro de la pista Mariana Montes etérea con su vestido floreado y un elaborado peinado. Sebastian Arce proyectando su poderosa sombra con su chaqueta verde brillante. El silencio de la expectación se tiño de respeto. Y ahí nomas empezaron una tremenda exhibicion de dominio de la técnica, elegancia, postura, maestria. Las salvas de cerrados aplausos con que se celebraba cada obra de arte en movimiento no cesaron hasta que no se hubieron cumplimentado cinco delicias bailadas. Los dos estuvieron esplendidos y Mariana soberbia, a pesar de 40 grados de fiebre con los que había llegado a Barcelona y contra los que lucho con profesionalidad y tesón, llegando incluso para dar las clases a sumergirse en la madrugada del viernes en una bañera de agua fría.  Voluntad. Trabajo. Llegar hasta el limite y controlarlo. Lo que hace grandes a los grandes. "Esto no es normal"  repetía Jep a cada nueva emoción fugaz y duradera en el recuerdo,  sosteniendo su copa de vino con arrobo. Sebastian se fue con su chaqueta Verde junto a  Mariana casi temblando, elevándose por encima de su fiebre.  Dejando de la otra fiebre - la del baile - en la pista.

 Y luego, a pesar de las palmas enrojecidas ya no hubo más. Y
 Saliendo lentamente de su ensueño la milongueridad comenzó nuevamente a bailar. Quedaba una hora hasta el cierre de la gala. Un descenso que se resistía a bajar a la normalidad.
Con una nueva piña colada en mesa estaba cómodamente instalado, paseando la mirada por la sala. Mi deriva languida me llevo hacia el proyector donde se mostraban imagenes de la velada y los concurrentes. Una instantánea gigante me mostró entonces a Helena, la muchacha de la madreselva,  bailando con la mirada perdida en un recuerdo.  No supe si era de la noche anterior o de esta. Mi camisa hizo de tobogan, esta vez a la piña que tire por la excitacion. Fatigue rincones, mesas, tandas y pasos.  Fui hasta el salón de los vestidos, buscando. Masayo San que había invertido su tiempo en probaturas me dijo que le parecía haber visto a alguna conocida probándose un vestido floreado.  Pero no estaba segura.  Quizá nos cruzamos en aquel vasto salón, pero en diferente día.  El dijey Mariano Quiroz, que había hecho bailar hasta al mas contemplativo cantó la ultima tanda.  Salí  bailar con Masayo San. Y luego terminó la noche de gala, cumbre de un magnifico debut de festival, que espero se repita.  Mucha gente se quedo  en la puerta, algunos con ganas de seguir bailando, como el pibe. Otros cumplidamente llenos de tango y sensaciones.  Entre los grupos de alborozados que se resistian a irse vi un corrillo que traía a mi sobrino Aniceto Larrapumbi con un traje ninja destrozado y enredado en cuerdas. "La chaqueta verde. La chaqueta verde" musitaba entre moco y llanto. Quiso saltar por los fondos pero le fallo la agilidad y se quedo colgando entre ropas tendidas y leds.  No podia dejarlo asi. Mientras los milongueros enardecidos por la exhibicion se iban a apurar hasta el ultimo tango en el after del "Desbande" me hice cargo de mi sobrino. Dejamos  atrás la gala del Festival "Una Emoción" - ya no tenia entrada para el domingo - cumplida con lujo de detalles, esmero,  cariño y  estridencia emocional. 
Mientras nos íbamos entre un sinfín de caras satisfechas me consolé pensando que acaso aparte de nosotros dos que eramos la excepción,  quizá había en el after otra desilusión posada en una cara.
Pero era un consuelo pobre. Y no iba a llegar a tiempo.
Como siempre...

viernes, 16 de junio de 2017

FINAL DE LA GUERRA CONTRA LOS INFIELES SINCOMPÁS - Mini efemerides irreales

Un día como hoy pero de 1912  se da por finalizada la cruenta campaña  contra los infieles sincompás  con la estrepitosa derrota de las fuerzas del Código. Reproducimos aquí la ultima carta de uno de aquellos abnegados cruzados  de la postura, con una foto perteneneciente al archivo privado del amigo Javier Loguzzo



" Querida Evelia, te escribo ahora, cuando no hemos aun librado la batalla contra los infieles SINCOMPAS. Temo que esta sea mi ultima carta hasta que nos veamos, o en general. Desespero de ansiedad por una gran batalla, que acaso no se produzca. Hasta ahora solamente hemos librado escaramuzas sin importancia con tribus menores como LOS SUDOSOS, LOS CRUZA RONDAS y los MALÉVOLOS 70 - así llamados porque se empeñan en hacer 70 pasos en un solo tango - que en su momento creímos importantes victorias y se han desvanecido, como se han desvanecido los pocos prisioneros SINCODIGO a los que el padre GARNACHA intentaba inculcar los beneficios de  la urbanidad  en la ronda. Estamos siendo sometidos a una implacable guerra de guerrilla que socava el animo de la tropa y destruye la moral alta con la que iniciamos esta gran cruzada evangelizadora. Se han producido algunas deserciones notables y aunque avanzamos por el territorio enemigo sufrimos por el hostigamiento de un contrincante invisible y tenaz que amparándose en las sombras mina nuestras fuerzas con sacadas y voleos. Así han caído Giudice, Giraudo, Giro,  Gireti y sobre todo mi amigo Girini, que con el tobillo destrozado me pidió  pusiera fin a su existencia ahogandolo con una bolsa de cuerina. Tal es el terror que ni siquiera nos animamos a ir a evacuar en el campo llano. Dos reclutas fueron literalmente sangucheados con la bragueta baja. Los enterramos junto con un odre despanzurrado de vermut que alguien saboteo, durante la noche anterior, aguando el vino y destrozando los zapatos. Era un espectáculo espantoso ver todos aquellos zapatos a los que los infieles habían escalpado, dejando los cromos en carne viva. Además se llevaron los salamines y el charcuto que habíamos puesto a calentar sobre la fogata en donde deberían haber estado los vigías. Digo deberían, porque nadie los volvió a ver. Era tal el desaliento que arrastrando las tiendas y la lona de circo que nos sirve de ronda y nos da soporte espiritual emprendimos la retirada, en una huida hacia adelante que no tiene fin. Fieles a la manera  y al nombre de nuestro pelotón nos mantenemos girando sobre nuestro eje para que no nos sorprendan  mientras avanzamos.
Pero esto es agotador. Mas teniendo en cuenta que los salvajes cantan con horrible estridencia tangos que carecen completamente de métrica y sentido. Sus voces nos llegan distorsionadas por los cerros, provocando desazón y locura. Intentamos animarnos cantando Tangos de Canaro y  Firpo pero es inútil. Un cabo llamado Girulo, salio corriendo y volvió, con los ojos desorbitados y un taco aguja clavado en medio del vientre. Sinceramente ninguno de nosotros espera salir con vida de esta aventura. La foto que te envío es de un día después a la partida. Cuando aun conservabamos las tiendas. Las hervimos ayer, con agua y cera para aliviar nuestro hambre. Prefiero que me recuerdes así a mandarte una foto de ahora, en donde estoy con los cabellos en revuelo, los zapatos desatados y los tirantes sujetando a modo de torniquete una herida.
Te amo.
Adiós amada mía. Tuyo. Sargento de infantería Sanguchito: Pelotón giro: Ramiro Trompo.


viernes, 9 de junio de 2017

EL ADIOS - Epilogo al Festival Tango Divino 8

Se fue la luz y  todos quedamos en suspenso, detenidos en el ultimo compás de "La cumparsita". Fueron dos segundos de oscuridad solo interrumpida por la alborada lejana asomando por la claraboya. Poco después se encendieron unos potentes reflectores apuntando directamente a las dos puertas. Quedamos entonces todos los supervivientes - un grupo que no llegaba a las 30 personas -  protegidos por el cono de sombras. Iluminados por los focos las invasoras fuerzas de la prohibicion, el coche machucado de los religiosos, algunos vecinos emparedados, el samurai traidor  y el resentido de Osvaldo Malandra,  que se creía la reencarnación de Tita Merello y había salido abucheado de festival y escenario no sabían que hacer. El artífice del encuentro, Jaime Divino,  señalaba hacia una puerta disimulada al costado de la barra hacia donde nos encaminamos prestamente, protegidos del las brigadas del mal que se habían quedado detenidas como liebres paralizadas en  la luz. Al llegar a la puerta por la que ya estaban pasando  los primeros comprobe que decía al igual que en la séptima pista "Salida mágica". Pelandrun y el Pibe Pergamino, junto a Lara y Sofia la traspasaron sosteniendo a Divino. Quedamos los últimos junto  a los ancianos de la tribu con Vieytes y Luconi, los servicios milongueros 24 horas, que habían encontrado una bolsa entera de cítricos en la barra y procedían metodicamente  a disciplinar a limonazos a todo aquel que salia de las luces. Cuando  estuvimos dentro de lo que resulto ser un pasillo apenas iluminado  el veterano barman cerró  la puerta utilizando cuatro trabas con candado. Avanzamos  durante un largo rato hasta que llegamos a una puerta similar detrás de la cual se oía un violín desafinado, un acordeon, una guitarra y una flauta.  Luego de ayudar al barman a colocar los candados correspondientes vi que la sala tras la puerta era una mezcla entre una gran cocina de campo y un obrador de panadería, con las hornallas y un horno  de barro a un costado en el que también había una mesa de madera de mas o menos cinco metros por dos, con restos de harina y algún disco de empanada abandonado junto a bollos extendidos. Del horno salía aun calor y se veían un par de panes caseros,  ese tipo de panes de masa compacta  que solo pueden encontrarse en algunos almacenes de ramos generales o pulperías de pueblo. Un par de ancianas freía  empanadas en una olla llena de grasa hirviendo. Una pareja llenaba de almíbar y grajeas una inmensa bandeja de pastelitos de membrillo.  A lo largo de las paredes había otras puertas clausuradas y sentados en bancos de madera o cajones  los milongueros y  exiliados de todas las pistas anteriores compartian comida y bebida caliente en jarras esmaltadas.  
En el mostrador algunos recalcitrantes  bebían vino o caña en vaso duralex al lado de un pulpero y una caja registradora que al ingresar dinero sonaba en melancólica cadencia sin desentonar con cuatro viejos musiqueros que tocaban como sabían para  los que aun tenían piernas  como el pibe Pergamino o para endulzar el sueño de algunos que dormitaban tapados por abrigos. En el fondo había un portón de madera y una puerta mas pequeña por donde se iban yendo  los que saciados de tango o desayuno abandonaban para siempre el corazón del Tango Divino. Aquella "salida mágica" debía estar lejos del cuerpo principal del festival o la inminencia de la mañana había disuadido a  los monstruosos vecinos y los clausuradores.  Mientras Pelandrun desplegaba su saber filosófico queriendo interesar a las muchachas en el elaborado proceso del amasado factico del pan y los pensamientos me fui al mostrador buscando algún consuelo gastronómico. Al lado de los precios de la caña, el Casalis, la Grapa, la ginebra, la empanada hojaldrada,  el sanguche campero de matambre o lomito, el vino, el sifón, las facturas de membrillo y crema,  el salame picado grueso, la galleta, la figazza y la bondiola, vi escrito en un cartel lleno de grasa el ultimo poema de R.Lamido el que marcaba la despedida:

" que el tiempo no te robe la inspiración,  ni el sueño la ilusión de aprender . Que todos  tus adioses sean dignos."

La ultima hornada de empanadas salio fragante. Los panes caseros se cortaron, rellenaron y  vendieron. Ya casi no había baile. Los músicos acometieron "La cumparsita" ultima y luego guardando los instrumentos en estuches gastados se unieron también a los naufragos de la noche, mecidos por la marea de cansancio en pequeños grupos que masticaban y sorbían agradecidos y en  silencio.
 En una mesa Divino con su manchado esmoking compartia galleta, huevos fritos  y pesar con algunos samurais que llevaban la armadura de goma espuma destripada. Cada tanto miraba hacia la puerta sin dejar de esperar. Compré dos jarros esmaltados con el logo del Festival: un faro iluminando un mar de zapatos en tinieblas. Me los llenaron  de mate cocido para acompañar dos empanadas de carne cortada a cuchillo. Compre también media docena  de pastelitos para la comida o la merienda, que guarde en la bolsa  junto con la tablet.  Había un lugar libre cerca de la puerta y hacia allí fui.  No me quería cargar de abrazos y tristezas al atravesar el salón en retirada.  Cuando me senté una muchacha arrebujada en un abrigo que me parecía familiar abrió los ojos y me saludo, medio dormida.  Era Laura. A falta de un tango para compartir alargue la mano ofreciéndole jarro y empanada, como hacia Raul Mamone.  "Ya es tarde - dijo - Nos vamos". Empujando la puerta se vio entonces el belfo de "Corsini" el Caballo del Indio con su dueño al lado.  Laura fue hacia ellos y ayudada por Martín subió agarrándose al cuello del animal. Luego de saludar desaparecieron los dos en la alborada.
Vieytes y Luconi vinieron a saludar, con la mochila llena de empanadas. "Vamos a batir la periferia, por si quedara alguna jeta por machucar en las inmediaciones." - dijeron.  Pelandrun, Pergamino y las muchachas no se veían por ningún lado.
   Un par de obsesivos quiso cantar para que alguno bailara.  Le estaban sobrando, como yo,  a un final digno.
 Salí a la calle con uno de los jarros casi lleno.  En el ostentoso coche que había pertenecido a un cura tanguero, ahora propiedad de  Diogenes Pelandrun filosofo, pizzero y místico me esperaban los compañeros restantes de aventura. Me acomode atrás, junto a Pergamino y Lara.  Nos alejamos del  bote salvavidas y el naufragio.  La calle se abría al campo e iba en paralelo junto a la vía del tren, detrás de unas alambradas.  Tras una reja se veía ya el anden, con algunas pocas islas de milongueridad flotando aun en los compases idos, ensuciando de noche y fatiga la mañana recién estrenada.  Cuando  dejábamos atrás la estación vi entre los que esperaban a  una mujer parada sola. Tenia un porte que reconocí y un vestido con un  diseño de madreselvas. Desesperado grité a Pelandrun  que parara el coche. Sin esperar que se detuviera por completo salte con los jarros en la mano, vaciando todo el mate cocido que quedaba en mis piernas. El tren llegaba en ese momento. Rodee las rejas. Me caí. Me levante. Las rodillas me ardían. Ella había subido y estaba parada frente a la puerta mirando sin ver. Alcance a llegar al molinillo automático sacando la tarjeta y pasándola. El molinillo se abrió. Sonaron los pitidos. Grite. Las puertas  se cerraron. Volví a gritar.  Llegue corriendo hasta el vagón con los pantalones manchados destrozados,  la derrota en la expresión,  los jarros vacíos aporreando la puerta. Desde arriba ella me miro. "Helena" - Grite - "Tu belleza es como esas barcas Niceas que en el perfumado mar en calma llevaban al viajero fatigoso  a su nativa costa..." Acaricie el momento para detenerlo. Por un instante me vi arriba. Pero la poesía no suele abrir muchas puertas. Y las de trenes nunca. Me quede parado como tantas veces en el anden viendo como se iba,  haciendo un estúpido movimiento de impotencia  con los jarros en alto a modo de saludo, sin terminar el poema de Poe y pisoteando un folleto arrugado del Festival que todavía olia a su perfume.
Cuando llegó el siguiente tren y  los últimos milongueros  nos subimos con la mirada baja, el mate cocido ya  se  había secado, las rodillas me  dolían menos que el alma  y la mitad de los pastelitos era historia.

jueves, 8 de junio de 2017

EL ALBA, EL OCASO Y LA TORMENTA - Festival tango Divino 7 . Por Catulo Bernal

El Festival Tango Divino se nos iba, como se habia Ido Helena cansada de esperarme o necesitando solo ese mensaje que no mande al llegar a esta insólita baliza titilando en la oscuridad  que habia erigido  Jaime Divino.  Habia arrastrado a los muchachos Lusiardianos pensando que en cada pista ibamos a contender en duelo mano a mano  para  rescatarla de milongueros marciales u entidades ominosas con quienes batallar desde las profundidades del averno de la impericia abriendonos paso a cadencia y abrazo hasta llegar al final.   Pero esa confrontacion  habia sido mas bien  un viaje iniciatico hacia el centro de eso tan difuso que nos une y que llamamos milongueridad, a falta de un termino mejor.  Las cosas no suelen ser como uno las imagina. Hasta a los dioses o demiurgos menores se les escapan detalles significativos de su creacion. Seis de las pistas habian caido ante el embate de los inspectores clausureros o usureros claustrales, apoyados por alguna oscura fuerza prohibitiva. La noche se terminaba y los samurais de la organizacion habian huido. Asi que mientras unos pocos aguerridos pisadores aguantaban obstaculizando con barricadas y arrojadizos el accionar de las fuerzas del orden hasta que en la ultima pista se oyera el grito sagrado "Ultima tanda" y las ultimas parejas salieran hacia la salida atravesamos  una pista casi vacia donde sonaba Pugliese y se veian mesas con carteles de reservado para  grandes estrellas de la coreografia que se habian ido o nunca habia llegado  y luego de franquear una puerta donde estaba escrito un  verso del Dante "No menos que saber, dudar me agrada" llegamos a la ultima pista, si el vacio anfiteatro contaba como tal,  una sala color lapizlauli con forma trapezoide en cuyo extremo  mas alejado a la puerta de entrada habia un manchon entre naranja y amarillo que simulaba una madrugada y estaba pintado justo debajo de una cristalera  a media altura.  En la pista las parejas apuraban las tandas y combatian el cansancio con cansancio bajo la atenta mirada de un Dijey encaramado en las alturas, que controlaba el sonido e iba empapando con agua  algunas bolas de papel higienico pensando en la contienda. Habia una barra y en ella uno de esos curtidos barmans que han visto y contribuido a muchos desengaños protegia todo lo rompible y   limpiaba de anhelos los vasos rejuntados,  abocandolos a botellas de agua con la tapa agujereada. En algun momento el ansia belicosa de Vieytes y Luconi los llevó a abandonarnos para unir sus fuerzas y repartir tortazos con la retaguardia y asi solo quedamos Pelandrun en permanente coloquio con Sofia sobre las bondades de la media masa pizzera y la naturaleza del alma del suburbio, El Pibe Pergamino que enseguida salio a bailar con Lara y Yo con mi tablet, mis zapatos y todas las ganas de bailar "El Amanecer" que estaba sonando en ese momento  con Laura, que habia desaparecido junto al Indio detras de una puerta donde se leia "Salida Mágica" y con quien habia sentido una hermosa comunion acaso irrepetible. "Linda al ñudo  la tanda", dije, medio parafraseando al protagonista de "Hombre de la esquina rosada". No tenia ganas de bailar y casi no habia con quien. Las pocas muchachas se repartian entre la pista y en sofas azules donde descansaban sin zapatos junto a algunos trasnochados rendidos y esperando por una cuestion de honor "La Cumparsita"  Tres o cuatro ociosos juntaban bolsas y medias y las acumulaban como balas de cañon o flechas clavadas en la tierra  si las puertas llegaban a abrirse de improviso y los libertarios del "No" irrumpian antes de que la entelequis  de Divino, su forma de reclamar atencion a  un amor perdido que nunca se enteró llegara a la ceniza.  a su por l. Pero ls pocas muchachas que quedaban fuera de la pista estaban reclinadas en sofas, descansando o durmiendo al lado de n servidor sin poder recrear con Laura, que habia deaparecido con el Indio tras una "Salida mágica" la misma comunion inusual que habia buscado toda la noche. Sonaba "El Amanecer" con sus pajaritos violineros y  algunos golpes lejanos, como de trueno y barricada.

jueves, 25 de mayo de 2017

Entrevista a Chacho Enzo Boateng- Geometra y predictologo de las pistas. Por Enriquito Sacamerdi

La redacción de Lusiardo Tango club comparte oficinas con la Peluquería del Profesor Maradona. Si bien Maradona se deja ver al menos diez minutos  al día para supervisar los cortes y estilismos tangueros  antes de efectuar su visita oficial al Bar Roñoso,  nuestro jefe de redacción  Puan Hiriarte es un sujeto tácito sin presencia en oficinas. De"Su ausencia" - como se lo conoce en redacción -  recibo los trabajos y la asignacion mensual de choripanes en milonga del Oriental, aunque a veces me han pagado  con algún corte de pelo o me he hecho pasar por peluquero. Son tiempos duros.  Así que cuando vi pegado un sobre con cinco vales de choripan, unas tijeras y el nombre de Chacho Enzo Boateng junto a  una anotación manuscrita  wikitanguica  donde se le asignaba la dudosa e incluso incompatible ocupación de geómetra y predictologo de las milongas  en el  sillón secador que es mi escritorio,  no supe que pensar. Pero nunca sé.
Me encamine al bar "Roñoso" - instalación para entrevistas con ambiente decrépito - pregunte por el sujeto en cuestión, tácito hasta el momento,  y le canjee un corte de pelo a Polux, uno de los dos hermanos camareros,  por uno de esos - mis tripas me perdonen - inconsumibles familiares de milanesa de exposición acompañado de un vaso de soda con una sombra de garnacha. Son tiempos duros.
El tal Boateng era un  señor con chaqueta corderoy,    reloj de cadena para pasear  al perro colgando de su chaleco de pelo frazada escocesa en tonos solferinos y un sombrero mexicano de setenta centímetros de diámetro. Un ser que sin esos complementos seria  insignificante..
El resultado de nuestra conversacion entre turistas tangueros,  gastrónomos virtuales ostentosamente engañados y enloquecidas extranjeras ebrias ceceando "El Choclo" es el que sigue. Sin cambiar las palabras ni la jerga utilizada según la transcripción literak hecha desde  mi grabadorcito Sekai.
- Usted es matemático y predictologo. Expliqueme exactamente como lo aplica en la milonga.
- No oy matematico, me faltaron algunas materias. Pero digamos que como estudioso determino luego de comprobaciones empíricas y mediciones sobre el terreno  la incidencia de valores externos en una pista, el factor de riesgo empujón, codazo, voleazo y expulsión. Incluso puedo determinar el índice de desborde carril que tendrá una tanda.
-  Desborde carril?
- Si. Es un patrón de medición que utilizamos los teóricos para mensurar el grado de atasco que puede producir tal o cual figura aplicada a determinadas orquestas  o la oblicuidad significativa de una pareja dada con respecto a parejas antecesivas o sucesivas.
- Perdone mi ignorancia, como diría el gran Turing. Pero no se dice previo  y sub-siguiente?
- No lo se, soy geómetra. Aunque creo que eso lo dijo Borges.  Y eso que no soy literato. Si lo fuera diría por ejemplo antecedente y sucedáneo.
- Pero no tienen nada que ver.
-No. Pero son palabras que les encantan a ustedes los periodistas. En cambio  los estudiosos como yo necesitamos emplear un lenguaje técnico riguroso, que no siempre es comprendido por las masas inorantes.
- Entiendo que por lenguaje técnico se refiere por ejemplo a  oblicuidad significativa?
 - Naturalmente o lo que es igual, la distancia mas recta entre dos puntos y otro mas, entendiéndose a los dos puntos como una pareja  y el  tercero como un vacío  en la pista que ambos aprovechan utilizando la sencilla formula: E= M C 2.
-La teoría de la relatividad de Einstein?
- No, no! Me toma por uno de esos falsos físicos televisivos? Esta es la teoría  unificada milonguera de mi compadre Sagasti: Espacio  es igual a Masa  por Caminata al cuadrado. Esto es muy importante. No a doble tiempo, sino al doble de compás.
- Sagasti es físico?
- Es quinielero. Pero ha leído muchas revistas de Mecánica popular en su vida. Y ha visto mucha milonga.  Se que lo estoy mareando con tanta terminologia técnica, pero  para que se entienda, esto quiere decir en profano que al ver un hueco no aprovechado en la pista algunas parejas que son generalmente aquellas que no han tomado las clases adecuadas o ignoran concientemente los códigos ejecutando figuras que provocan una masa critica de parejas descontentas detrás, caminan el doble de rápido para usurpar un  hueco. Y ahí es donde se produce la oblicuidad significativa,  una variable perfectamente mensurable que se puede corregir casi antes de que se produzca. Una eficaz herramienta para que organizadores responsables  puedan tomar medidas urgentes a pie de pista y así solucionar y subsanar con ordenes certeras un posible foco de descontrol.
- Pongame un ejemplo de ordenes certeras.
- "Jacinto, ecualizame la fritura!" "A esos dos cobrarles la copa de tinto 10 euros que ya vienen escabiados" "No abusen del talco al costado que hay mucho grandote y se desequilibra" "el 48 a primera y a los premios en la Nacional "o "No pongas milongas divertidas para la cabeza, sino para los pies".
- "No pongas milongas divertidas para la cabeza, sino para los pies". Es un concepto teórico?
-  Aunque está dentro del corpus de la ciencia que nos ocupa esta es una apostilla tanguera de mi compadre Sagasti. No se bien lo que significa, pero queda bien en los cartones de la suerte que le vendemos a los organizadores y a los milongueros.
- Ah. Por eso lo de predictologo..Ahora entiendo lo del 48 a la cabeza...
-No pensaría que con nuestras contribuciones científicas a la milongueridad nos íbamos a pagar los estudios, no? Con la época que nos toca vivir hay que ser polifraseico y multiversico. La milonga es un campo vasto y nosotros estamos recien asomandonos a las implicaciones primeras de  nuestros asombrosos descubrimientos. Estamos, si me permite decirlo, en la infancia de esta rama del estudio. Aun estamos en la captacion de capitales de riesgo, por así decirlo. Y en la fase de mediciones
- Como concepto teórico.
- No, no. Como acercamiento empirico. Porque cree que llevo esto colgando del chaleco? - señala la cadena  donde se ve el nombre de "Cuqui" pintado con esmalte de uñas.
- Un reloj de bolsillo?
-No, no, es una cinta métrica. Cuando el teorema geométrico no da respuestas taxidermicas se impone una medición correctiva. A fin de cuentas estamos trabajando para que en un futuro no muy lejano los bailarines puedan disponer de una maquina del tiempo mental que les permita viajar a cuatro compases en el futuro y así moverse mejor en las rondas, sin riesgo de accidentes.
- Podrían hacer algo semejante? 
- Con la financiacion  y la credulidad ajena adecuada estoy en condiciones de afirmar que es perfectamente posible. 
- Dice que están trabajando. Son muchos?
Baja la mirada y le afloran en paralelo dos fluidos diferentes que se apresura a sonar con un pañuelo bordado con su nombre completo en magenta.
- Ahora solo quedamos Sagasti y yo.  Mi ayudante Senasa fue dado por desaparecido en unas milongas de carnaval. Hay mucha inorancia, mucho prejuicio para la ciencia. Perdimos a mi  sobrino Cachilo en un Lomuto lleno de voleas - Se le quiebra la voz   - Usamos este sombrero para guardar la distancia reglamentaria desde entonces.
- O sea que ustedes van por las milongas con ese sombrero mejicano,  efectuando sus mediciones para que por medio de la geometría los organizadores puedan predecir el caos de la pista y re-encauzarlo con ordenes del estilo de: "Toñito,  no pongas D'arienzo que nos vendieron vino adulterado"  y además pagando su investigaciones con horóscopos tangueros de Billiken. No es así?.
- Dicho en lenguaje vulgar. Nosotros que somos catedráticos diríamos que efectuamos un corte transversal en un continuun espacio circular sinistrorso minimizando la deriva con herramientas milimetradas y reformulando el caos con azar impreso del estilo "Una milonguera de larga cabellera le provocara sobresaltos". Son ambiguedades útiles.  Antes que pregunte, como soy predictologo le aclaro que sinistrorso no significa "Sin intervención del pecho", sino en sentido contrario a las agujas del reloj, según mi compadre Euripides Juanola, que es un milonguero leído.
- O sea que ustedes están en medio de la pista alterando e interrumpiendo con sus mediciones el objeto de estudio.
Me mira y luego muestra el blanco de los ojos como si mirara su propio cerebro.
- El núcleo de distorsión!.  No pensamos en el  núcleo de distorsión  - sale a los gritos a la calle abandonando la entrevista y un fajo de sus horóscopos tangueros.
 Porque me tocan siempre este tipo de personajes?.
Mientras un trozo de milanesa y la utilidad del chaleco de frazada inquietan mi conciencia me pregunto a cuanto venderá este mercachifle sus horóscopos.
Son tiempos duros...


jueves, 11 de mayo de 2017

BAJO UN CIELO SOMBRIO Y PINTADO (FESTIVAL TANGO DIVINO VI) Por Catulo Bernal

Ay de los mensajes no enviados, de las esperas en vano y de los ilusos que creen que el tiempo tiene una cualidad elástica! Todavía llevaba el móvil inútil en la mano, con el mensaje que nunca mande a Helena cuando dejamos  la pista Blanca en donde el dueño del festival Jaime Divino enviaba señales al otro lado del océano de oscuridad.  Apenas registraba el polvo de otro pasillo lleno de viejos carteles de variete, que me llevaba junto a Laura, Lara, Sofia y  los muchachos de Lusiardo  hacia una previsible pista de color negro, si mis lecturas de Poe y el gusto de Divino coincidían. Pero al pasar por la puerta, junto con otros peregrinos  de salas anteriores, vi que la séptima pista simulaba un cielo con nubarrones pintados y allá lejos, muy arriba un destello que no supe si eran trazos o un foco semejante al sol abriéndose paso en la borrasca. Las parejas de la pista se empeñaban en Fresedo bajo un cielo ominoso en donde a veces algunos flashes enviaban relámpagos artificiales y unos aspersores lloviznaban gotas de verano sobre cabezas y suelo. La barra era parecida en todo al damajuanas de cinco litros, pan casero hecho en horno de leña y con sanguches criollos donde eran estrellas el matambre y la galleta  que los concurrentes masticaban con saña y caña. El musicalizador reinaba en lo alto de un mangrullo protegido de las artificiales inclemencias climáticas por la escalera para subir y unas bolsas tipo vivac balanceando las piernas y mostrando unas medias ciudadela a rombos, que los muchachones jóvenes de la milongueridad jugaban  a ensuciar encaramándose a las alturas por un poste central, el consabido palo enjabonado donde alardeaban mirando a las muchachas que no bailaban y a algunos milongueros mayores que cada dos tandas decretaban tregua a su pies doloridos. Las mesas eran todas de chapa y oxidadas, al igual que las sillas. En un extremo había un festejo improvisado con caballetes y  un portón de iglesia y veinte o treinta personas congregadas bajo un cartel en el que se leía: "Muy feliz despedida de la Milongueridad, Toto Canguela!". El homenajeado era un muchacho grande, un sesentón. No se sabia si iba a casarse, hacerse monje o ingresar en la secta de los desengañados por el tango, dedicándose al amor obligatorio, al sofá, las series de television o la búsqueda introspectiva. En conjunto toda la sala era una preciosa recreación de un bailongo de campo, al estilo de "Milonga del Oriental", pero con demasiado diseño.  Entiendase, amamos esa milonga al aire libre por su rusticidad, y los encuentros que sus características propician, la posibilidad de la locura agreste mezclada con la contingencia mágica que a veces provocan cuatro o cinco elementos confluyentes no buscados y por eso queridos. Pero esta  pista era un simulacro. Una excusa para venir a emborracharse con caña y ginebra, viendo la alegría  de los demás, las sonrisas que  nunca se apagaban. Como aquella  luz verde que para Divino representaba quizá un amor contrariado por ignorancia u omisión. Mire buscándolo por algún rincón, pero no lo vi. Así  que mientras Vieytes y Luconi se dedicaban a hacer subir obligatoriamente a los jovenes al palo enjabonado a punta de encendedores aplicados en los tangueros pantalones bombachudos, El Indio y Laura desaparecían detrás de una pequeña puerta casi tapada por un árbol  al otro  lado de los baños y Diogenes Pelandrun seguía su decurso peripatetico perdiendo batallas dialécticas con Sofia,  me encamine a la barra buscando el soporte del poema de R. Lamido, que aparecía pintado con brocha gorda y tinta verde al costado de un frasco gigante de caramelos  media hora. Pedí una caña haciendo esfuerzos porque me dieran con el vuelto una moneda insoportablemente pesada - cosa que no sucedió - y leí:
mostrador de un almacén de ramos generales de campo, con botellas de vino,
"Los que no bailan `purifican sus penas oyendo tangos tristes y los que bailan buscan que el abrazo las redima".
Me hizo acordar a mi.
 La caña me calentaba. Me acerque a la pequeña puerta casi tapada por el árbol.  Intencionadamente la llovizna mojaba allí mas que en otros lados. El cartel de la puerta solo decía "Salida Mágica". Me quede ahí, como quien se acerca a casa de amigos o amores extintos y se queda parado sin golpear y sin irse. Entonces sucedieron dos cosas que quebraron aquella bucólica milonga de diseño:  Apenas comenzaron a sonar los primeros compases de "Mi reflexion" hubo un revuelo en la mesa de despedida de la milongueridad, Toto Canguela se libero del abrazo de sus amigos y su pareja  y a las patadas tiro la mesa, el cartel y las bebidas. Poseído como estaba cabeceó a la primer mujer a la que vio y se fue para la pista donde se puso a bailar con profusión de ganchos y entusiasmo.  Un momento más tarde un nutrido grupo de personas entre las que se encontraba el Pibe Pergamino vino casi corriendo de la pista blanca. Oí murmullos, comentarios, voces : "Están cerrando el festival, los inspectores están  cerrando el festival"  "El señor Divino y su guardia de samurais inmortales lucharan para que sigamos bailando" o "han caído, las tres primeras pistas han caído"  comentarios últimos dichos por algunos fanáticos  de "Juego de Tronos".
 Me acerqué a Pergamino. "Es verdad lo que dicen pero tenemos tiempo de llegar hasta la ultima pista a buscar a Helena" me dijo. Le mostré el mensaje no mandado y el poema de Lord Byron con el que la muchacha se despedia. "Oh,Oh," dijo. y  "Bueno, igual seguimos hasta que nos echen" Reunimos a los componentes del grupo y decidimos apurar las pistas, antes que la avalancha de la prohibicion nos privara de llegar hasta el final.  Las muchachas y Pelandrun buscaban a Laura y El Indio hasta que les dije que los había visto irse por la puerta. En condescendiente connivencia no dijeron de buscarlos. Por algún fallo técnico los aspersores comenzaron  a llover mas fuerte bajo el cielo pintado y sobre las mesas de chapa, haciendo mucho ruido y sintonizando con mi estado emocional. Los intrépidos trepadores y algunos pantalones chamuscados por el empeño de Vieytes y Luconi habían desaparecido.  El musicalizador se refugiaba con más bolsas, protegiendo el ordenador y gastando las ultimas tandas para las pocas parejas que seguían bailando con su compás intacto y que no se desbandaban como la mayoría. El pulpero guardaba la bebida y los sanguches. Algunos de la fallida despedida milonguera, "cambiaban de rumbo enderezando hacia el hogar" y otros  se guarecían debajo del portón de la iglesia intentando proteger a la pareja de Canguela que lloraba a los gritos mientras el arrepentido despedido seguía bailando eufórico. Pasamos por la puerta de salida en donde el reloj gigante seguía sin marcarla hora real, las cinco de la mañana según mi traidor móvil. Dejamos atrás a Tres samurais que armados con katanas de gomaespuma iban convocados a confrontar y contener las fuerzas del orden en las primeras pistas  y seguimos adelante para acumular más recuerdos que alguna vez rescataran del olvido a este festival que era un refugio y un estado de animo.
Y que se estaba muriendo. 

LA LUZ, LA NOCHE Y EL INCENDIO - FESTIVAL TANGO DIVINO V - Por Catulo Bernal

La pista naranja nos recibió el tiempo justo para comprobar que era un lugar repelente, con sus acrílicos chillones, sus tangos demasiado altos, sus conversaciones trascendentes sobre  los mejores y los peores .No me  sorprendió comprobar que aunque enriquecidos por la experiencia de la vacia pista anterior, teníamos en comparacion un par de vivencias de retraso, como quien llega tarde a una fiesta y descubre códigos y conductas compartidas en los que estaban desde el principio, y que le parecen extrañas. En todo caso Las muchachas, Pelandrun y El Indio habían tenido la deferencia de esperarnos mientras consumian te y pastas marroquies que habian comprado en un puestito al lado de la barra mientras esquivaban a Taxis, Tours, dadores de clases expres y alojadores codiciosos. La pista toda era una formalidad, puesta solo para cumplir a las apuradas con el numero de pistas prometidas. Laura conversaba muy animadamente con el Indio. Y a pesar de que la comitiva Lusiardiana había venido para acompañarme en mi búśqueda de Helena, la muchacha de la madreselva, no pude evitar sentirme un poco inquieto y melancolico. Agotadas las baclavas todos optaron por seguir hacia la siguiente ronda, con la excepcion del Pibe Pergamino que queria bailar algunas tandas bajo los discotequeros focos naranjas, quiza para recordar sus desventuras en la Spectra lejana de su juventud. Asi que nos fuimos hacia la salida, pasando por delante de un par de samurais distraidos y llegando despues de un pasillo a  una imposible escalera en dos niveles donde algunos dormian y otros miraban con ojos soñadores al vacio mientras alguien lustraba tiempos viejos, dandoles brillos que acaso no tenian.  Al final de la escalera habia un puerta vidriera en donde se veia la pista, cuyo color predominante era el blanco apagado de un banquete de boda por el que hubieran pasado muchos ebrios. Y al lado unos aseos lujosos en donde algunas gentes se recomponian antes de entrar. Habia un aguamanil lleno de esencia perfumada, una jofaina con petalos de flores, corbatas, moños e incluso gel para la cabeza. Me moje las sienes, me puse una pajarita sin atar en dudosa combinacion con la camisa carmesi a rayas negras.. Me parecio que era eso lo que se esperaba de los que llegaban hasta la pista blanca.
Entramos. Sonaban Milongas de Canaro-Famá. Habia en todo el ambiente el mismo tono de una fiesta en el fin de los tiempos con algunos exaltados que rodeando la pista jugaban, si es posible emplear el verbo sin mucha pretensión, a las carreras de cuadrigas romanas alzando en grupos de cuatro  sillas en donde iban montadas muchachas saludables. Elementos jovenes se median con recios valores de la milongueridad en duelo de equipos. El  de los veteranos iba mas lento a priori, pero compensaban su falta de velocidad con golpes, trabadas y otras jugadas sucias.  Incluso habia cuatro o cinco ebrios que se habian puestos unas cortinas a modo de toga y cual si fueran patricios comentaban las alternativas de la carrera o de la milonga sobre una mesa puesta entre ambas pistas, bajando o subiendo el pulgar a tal contendiente o pareja. Era un curioso contraste ver a aquella pequeña muchedumbre al borde del desenfreno, en contraposicion con la imponente barra blanca llena de manjares refinados y bebidas que al menos valian dos euros más que las tradicionales colaciones de las barras tradicionales. Pero la concurrencia pagaba de buen grado los elevados precios, como si aquel salón les diera permiso para sentirse por un  rato desfachatadamente romanos, descaradamente amorales.  En un extremo,  al costado de una mini barra habia sofás, otomanas y escabeles de cara a una imponente ventana cristalera desde donde se veia el exterior,  la noche, y a lo lejos un par de luces titilantes. Mientras el grupo Lusiardiano buscaba una mesa o una grada desde donde contemplar las desmesuras  fui derivando sin querer  hacia la mini barra, conciente de mi voluntario distanciamiento sin por qué. Habia allí un  barman tambien de blanco, uno de esos tipos que festejan los excesos como si fueran una cualidad unica del cliente o el grupo de turno, capacitado para mentir sin inmutarse. A su lado estaba el consabido poema, pero esta vez la insipida estultez de R. Lamido habia dado paso a una sentencia de Oscar Wilde:
"Haria cualquier cosa por recuperar la juventud... excepto hacer ejercicio, madrugar o ser un miembro util de la comunidad".
 Miré hacia el grupo que aun dudaba entre  integrarse al clima del Milongón o mirar el espectaculo de las cuadrigas y a los bailarines que parecian saltar más que bailar. Pedi un coñac y me fui a ver la noche en la ventana atravesando aquel bosque de sofas en donde algunos dormian, otros descansaban y otros se prodigaban masajes y caricias. Habia otro hombre alli parado con un vaso de wisky en la mano, el esmoking  negro impecable e inutil, imperturbable al bullicio y contemplando la nada. Era natural que derivara hacia alli y que buscara, al igual que aquel hombre el silencio entre tanto alboroto.
Por la ventana se veian alguna solitaria luz encendida. Quiza algun desvelado o un trabajador tardio o tempranero.
Luego de un rato el hombre del esmoking  hablo. - Mire. Parece una bahia pero solo es un barrio de gente durmiendo. Ve el foco?. Parece un faro. Pero solo es una casa encima de una colina baja. Desde alli deben mirar esta ventana, este salon e imaginar el fastuo del festival.
- Ha visto alguna vez un festival como este?. Es Raro. Muy raro -  dije - Vine buscando a alguien, pensando que me iba a encontrar las famosas nueve pistas con desafios para pasar. Pero ahora no se que pensar. No se que es.
- No sabe?
- Quiero decir. He estado en muchos festivales. En Tango maratones. Incluso en encuentros terapeuticos milongueros. Y esto no se parece a nada. La gente viene a bailar. Pero en cada pista hay tambien algo más que tango o milonga. Es...una experiencia. Y por 10.50 la entrada no existe en el mundo algo asi. Fijese, la gente está aqui exaltada.
- Se lo pasan bien. No es eso en esencia lo que deberia ser cada milonga, cada festival?
- Si, Si. Pero yo me refiero a otra cosa.  No lo entiendo. No se. Donde está el negocio? digo, para el que lo organiza. No lo puedo explicar.
Dejo de mirar la noche. se volvio hacia mi. paladeo un sorbo de wisky. Me sonrio. dijo.
- Por ahi no se trata de un negocio. Por ahi es otra cosa.
- Y para que?. Digame.  Contratar este lugar. Exponerse a las criticas de los que no entienden las pistas y el enojo de  los que organizan milongas en el mismo dia. Mantener este mamotreto inmenso y lleno de salas. No digo ya alquilarlo. Pagar a todo este personal, Soportar las amenazas de los vecinos, los accidentes de aquellos que se desenfrenan como si tuvieran veinte años. Lidiar con los imprevistos, con los inconvenientes y el malhumor de los tradicionalistas, con las pocas ganas del personal y con el reloj, que parece detener la existencia adentro. Por que?. Que gana quien organiza?. Tanto es su amor al tango como para montar algo como esto?. Porque?.

Me miro y dio un sorbo al wiski  - Y por que no?. No es una buena manera de sentirse vivo, dejarse llevar y olvidarse de todo?. Pasarlo bien?. o hacer que la gente lo pase bien?
- Si. Si. Pero si lo pasa demasiado bien despues la vuelta a la realidad es mucho peor. Todas las milongas tendrian que ser buenas, o excelentes. Pero si  la gente se acostumbra a lo inolvidable y lo inolvidable se vuelve rutina entonces,  que? Y si pasa un caso como el de los cantores Malandra y Pococho. Como vuelve la gente? Como mantener un nivel de excelencia asi, en el tiempo?
- Por ahi no es una cuestion de continuidad, sino un incendio arrebatado. Un momento breve o una señal. A usted que le parece? Estas luces, este festejo.  Se verá alli, en la casita aquella?
Miré a la luz. Parecia un fanal verdoso detras de un mar quieto hecho de espera.
- No se. Por ahi la ventana de esa casa mira a otro lado - Dije.
Me miro. No supe interpretar si era un hombre triste o yo estaba proyectando mis dudas y mis tristezas sobre el. Luego de un rato dijo:
 - Si. Si. Puede ser. Si.
Mire la ronda. Tocaba luego de tres tandas de Milonga una de Tango.
- Usted no baila?
Me miro como si hubiera dicho una tonteria.
- No. No. Yo no bailo. Yo. Soy Divino. - dijo
- Si. Si. El salon esta lleno de artistas, genios comprendidos o incomprendidos, dioses y semidioses. Pero no sere yo o  en todo caso usted quien deberia decirlo.
- No. No. Soy Jaime Divino. Este es mi festival.- dijo. En un costado un grupo estaba organizando un campeonato de volcadas.
- Ah... Debo... debo felicitarlo primero por la experiencia. Pero... Pero por que?
- No es evidente?-
Iba a contestar pero no pude. Un samurai de la organizacion llego corriendo sofocado - Señor Divino. Señor Divino!. Los malevos de la primera pista se han emborrachado y buscan mujeres para pelllizcarlas. Que hacemos?
- Las monjas. Busquen a las monjas boxeadoras - Se lo veia cansado. Enseguida llegó otro.
- Señor Divino. Señor Divino, un milonguero se enloquecio y anda repartiendo puntazos y mordiendo a la nada mientras baila. Que hacemos?
- Si no suelta espuma por la boca vayan conduciendolo a la pista vacia y que se encarguen los medio zombis esos. Todo. Tienen que consultarme todo. Disculpeme.
- No. No. No se disculpe. Aunque no sea un negocio es su ocupacion.
 - Señor Divino, Señor Divino. Ahi en la puerta, alli esta...
Los ojos de Divino se iluminaron como si de pronto hubiera visto un pastel con las bengalas encendidas.
- Vino?. De verdad Vino?
El samurai Tragó saliva.
- Vino. Vino un inspector. Hay problemas con la habilitacion. Amenaza con clausurar. Y los vecinos se quejan de la gente que se equivoca buscando los baños y se queda afuera haciendo ruido.
Se le borró la sonrisa. Se empaño la mirada.- No. No... Estoy tan cerca. Tan cerca. Ahora no. Calcule las probabilidades. No pueden. Donde esta la brigada de descontrol, desorden y desenfreno?.
- Es que estan con el grupo de los catequistas y el cura. No...
- Puede creer esto. en pleno siglo 21 que me manden la inquisicion?. Perdoneme camarada. Me temo que soy un mal anfitrion. Disfrute amigo - dijo y desaparecio seguido del Samurai.
En la pista las gentes seguian bailando milongas. En la otra pista los lesionados y las sillas se amontonaban junto con los tragos. Iba a integrarme al grupo Lusiardiano, que estaba compartiendo  algo parecido a una bateria cordobesa con muchos platitos cuando el pitido de Wasap entrante me hizo ver el movil. Era un mensaje de Helena por quien habia venido al festival del señor Divino.  Al abrir su chat comprobe con esa desesperacion que baja desde la cabeza, recorre la columna vertebral y se asienta en las piernas que el mensaje en donde le decia que iba en camino al festival para buscarla estaba titilando, absurdamente demorado por mi torpeza debajo de su mensaje:

                "Aunque la noche fue hecha para amar y el dia vuelve demasiado pronto
                                 nunca mas pasearemos a la luz de la luna"
              
Entre el clima general de juerga ya habia algunos samurais organizando retiradas. Pelandrun sugirió seguir hacia la siguiente pista y todos coincidieron. Me deje llevar, sin decir lo de la inspeccion, solo para salir de aquel sitio de festejo que me hacia sentir peor. En los sofas los amantes se  dormian. En la ventana el foco en lontananza se habia apagado.
Y yo iba hacia adelante. Solo por ir.



sábado, 6 de mayo de 2017

PRIMERAS OLIMPIADAS MILONGUERAS PARA PISADORES CURTIDOS

Con el beneplácito del estreno anunciamos las primeras olimpiadas de la milongueridad. Un encuentro internacional en donde chantapufis de entre 16 y 18 países  y entre 16 y 78 años de edad competirán por llevarse la presea, el galardón, el mas alto emblema al que un milonguero puede aspirar en su vida: "El Gran callo plantal dorado" símbolo de lucha, tesón y deportividad. 300 semi atletas,figurantes y  crashtest tangos de alto riesgo que trataran de ganar la mayor cantidad de callos dorados para que su país de  origen o pertenencia(marditos traidores) suba al estrado y desde allí observe -  con nuestra apropiada corona de laureles de la milongueridad, consistente en una docena de empanadas -  a los pobres perdedores que tendrán que contentarse con un diploma firmado por nuestras  plumas Bernal y Pelandrun, la anécdota ocurrente en la barra y la mendicación social como forma de vida permanente.
 Una semana plena de actividades y contiendas sabrosas para llevar en el corazón o en souvenires vendidos a precio de oro por nuestros chantajistas y favorecedores. Adelante paladines!!.

EL LUGAR:  En los predios del antiguo matadero y mar Sororto hemos emplazado la villa olímpica, en faraónicos galpones que nunca se terminaron de construir y recuerdan las aspiraciones frustradas del Delirante Philo Cetamol y su inconcluso Tangodromo. Las mas desvencijadas y aparatosas naves daran el marco adecuado para nuestros participantes y  el numeroso gentío que Ignorando las reglas del Baron Pierre de Coubertin, un deportista que patinaba fuera de compás bailando "el choclo" se refocilaran en la desgracia ajena o el oportunismo de aquellos que  acatando las sagradas consignas de esparcimiento del Lord Byron de Tacuarembó  Elcidio Dragare : "Haz como que sabes, pero con estilo" someteran sus cuerpos decrépitos a una despiadada exigencia para demostrar a todo el mundo lo que son:  excelsos indigentes de la actividad física.
Y si esto no bastara aun para decidir a la gran masa de turistas y  tangomaratonianos ávidos de novedades dispondremos con tres subsedes Milongolimpicas llenas de pedruscos resbaladizos y flanqueadas por oxidadas mesas  en donde el jurado habilitara o impugnara el esfuerzo de estos titanes tardíos en las madrugadas de competición que comenzaran puntualmente a las dos de la tarde y terminaran justo para ducharse y aprovechar las instalaciones para tandas y más tandas: el colosal estadio  Carros lecheros de Villa Sagrasta, El viejo gimnasio embrujado del club de boxeo A-guantate y cual si esto fuera poco el apócrifo Circo Minimun Romano de la localidad de Chanar Ladeado. Y no nos olvidemos de la piscina olímpica donde los contendores intentaran batir el record de lentitud instaurado por el coreógrafo y borracho Pepin Lasoda. Si!!!! hemos alquilado las procelosa aguas del Pantano Taitales. Vamo arriba con la organizacion!

LOS PARTICIPANTES: Vendrán todos los artistas del mundo entero, un mundo pequeño, es verdad, pero quien fue al primer campeonato mundial de tango en Uruguay? Solo 5 países osados. No obstante esos primeros pioneros del esfuerzo milonguero fuera de la pista sentaran las bases para una nueva globalizacion ajena a pasos, empujones o mal gusto. Porque el mundo nos estará mirando gurrumines. Y en la segunda edición - que ya hemos vendido a Discovery Channel para que abúlicos  en calzoncillos y sus mujeres hastiadas puedan ver las evoluciones de nuestros representantes en sus hogares - todo el mundo querrá venir a competir. Por eso en esta ocasión tendremos participantes de: Argentina, Bolivia, Colombia, Peru, Burundi, Uruguay, Corrientes, Cataluña, San Marino, El Vaticano con sus ex-seminaristas alcohólicos egresados de la escuela Vasquito Ain, Mianmar, Togo, Hawai, Mexico, Laponia, Polonia y Benelux. Los alemanes habían prometido participación pero sus campeones de Berlin se esguinzaron haciendo una perfomance,  los franceses nos pedían dinero para participar y los rusos estaban en una condición física tan notable que nuestros veedores los vetaron.
 Lastima. Otra vez sera muchachos!!!

LAS DISCIPLINAS: Repartidas en categorías individuales, por parejas y por equipos, nos hemos preocupado por sintetizar las disciplinas mas acordes con nuestros atletas. Nada de deportes tradicionales. Nada de pruebas acuñadas en la vieja Grecia que no representan en absoluto a la gran masa de bailarines, bailantes, figurantes y afines. Tres años de busqueda nos han decantado hacia la mas surtida gama de disciplinas extradeportivas. A saber.
individuales: giro con bolsa de zapatos, Cabeceo con obstaculos en Pugliese, 100 metros llanos esquivando al de la puerta, salto a la claraboya, lanzamiento de disco de pasta Carabelli, judo con tirantes, carrera 200 metros con taco aguja categorias:10 centimetros, 20 centimetros y exagerado, salto con perchero, marcha lenta con Darienzo y marcha rápida con Disarli, Vallas con selfies a famosos, semifamosos y estrellitas en ascenso, esgrima de brochetas, Triatlon: tango en carrera, vals en bicicleta y milonga a nado con Gintonic.Y por ultimo la más famosa de las pruebas y la que cerrará el festival. La maraton milonguera de vuelta al hotel cuando se fue el ultimo bus y uno se lo perdio por andar mariposenado o escabiado. 4215 metros de accion y emocion.  Le hemos sacado un cero a la cifra porque sabemos que ninguno de nuestros competidores en capáz de correr los 42 kilometros de la prueba tradicional. Aunque habria algunos capaces de recorrerlos por la esperanza de un amor o el consuelo de un abrazo...
por Parejas: carrera de supervivencia con ganchos y sacadas, calistenia artistica disociada, coreografia a contrareloj, coreografia con suelo inconveniente, coreografia con musica cambiada y ambiente hostil, coreografia en festival con intoxicacion etilica, gancho en largo, gancho en alto, lucha de codazos, ronda mojada sincronizada y desacompasada, triple salto con empanada, boxeo por sillas libres, ,, ,
COMPETICION POR EQUIPOS: Festifullbol, y fullbol, pugilato y lucha libre entre dijeys y bailarines, lucha libr5e con cromos o plastico

La antorcha Milongolimpica: Nuestro empeño es más modesto que las olimpiadas normales. No podemos encender una antorcha y esperar que venga desde Barracas sin que se apague.. Hay tantas milongas, maratones y festivales por el camino que los milongueros responsables de hacer llegar el sagrado fuego votivo de la milongueridad al estadio milongolimpico se distraerian facilmente de su empeño. Por eso hemos ideado una antorcha milongolimpica que remite a las costumbres ancestrales de nuestros antepasados de las cavernas y su actualizacion por parte de los aborigenes americanos: En un cuerno de bufalo artificial depositaremos las brasas del asado de inauguracion que se llevara a cabo cinco meses antes. Y esas brasas, preservadas dentro del cuerno con estopa atravesaran caminos, cordilleras, pistas y rondas hasta llegar a la sede milongolimpica, donde serviran para encender el fuego del gran asado milongolimpico de inauguracion, en una ceremonia que competira en fastuo con los carnavales de medicina de 1943. Vamos a por todas!.

La Villa Milongolimpica. Hemos rehabilitado el antiguo hospital Gangrene, famoso por sus apariciones y frecuentado por satanistas para que nuestros aguerridos contendores se sientan como en casa disfrutando de noches y más noches de fraternidad milonguera y compartiendo la famosa sopa negra espartana  confeccionada por el equipo de  nuestro chef Milonguinpico Edejuro Catarrali. Pero nuestra sopa negra está adaptada a la milongueridad y la languidez pos tanda de Canaro. Si el famoso caldo espartano tenia sangre, visceras y vino el Chef ha dejado solo el vino y a su receta mejorada ha agregado: chorizos, morcillas, albondigas, fideos, tomates, tocino, garbanzos, lentejas, porotos, maiz, col, col fermentado, brocolli,zanahoria,calabaza, calabacin, puerro, apio, vacio, entraña, chinchulines, molleja, costillitas de cerdo, costillitas de cordero, cuscus, paprika, mostaza en grano, gallina, gallo, pollo, papa, pan casero cocido en horno de barro y relleno con pimientos del padron, chiles, jalapeños y para darle a nuestros atletas el suplemento vitaminico adecuado favoreciendo su digestion un modesto toque de alcachofa al estilo romano. O sea frita. A que se les hace agua la boca?. A que quieren participar ustedes tambien en el magno evento que marcara un A.M  y un D.M (antes y despues de la milongolimpiada). Pero no se preocupen. Los predios y las instalaciones estaran llenos de restaurantes, boutiques, carritos y puestitos al paso donde degustar la sopa negra de la milongueridad. Porque a los gustos hay que dárselos en vida. Aunque después de dos platos, quien sabe cuanta le queda.
Nos esperan noches de velada de armas en donde los insomnes heroes de la jornada superaran sus propios limites, que son mas bien pocos.

LOS MUSICOS: Como no podía ser de otra manera este despliegue de enjundia y voluntad irá acompañado por una banda sonora adecuada y suministrada por tres orquestas: Los Enajenados del Compáś, La Pichuquer Petizuis y La Tipica Sandokan que por turnos irán ilustrando con partituras los denodados esfuerzos de los atletas por sobresalir y alcanzar alguna gloria mas allá de su pobre desempeño en nuestras rondas. Será, imaginamos, como aquellas divertidos rollos de pianola que brindaban soporte a un Mack Senect , un Harold LLoyd o un Buster Keaton pero sin su gracia y su arte, o acaso  con esa naturalidad que van derrochando por la vida los pataduras.  Ademáś tendremos su implicación en alguna milonga pos competición alternando con la dudosa selección de nuestros Dijeys: El Loquito Piazzolla, Juanacho Carababa y Loli "La Sauerkratz". Y para que hablar de las milongas donde nuestros ursos de la Calistenia emocional confraternizaran con su publico y se codearan con lo máś nutrido de la critica Internacional encarnada en nuestro comite de Sabios Telemáticos.Que bombazo, que cachetazo al pernicio!. Será como una bacanal deportiva donde todos estaremos buscando la deportividad y al no encontrarla recaeremos en el vicioso y suculento compáś que transfigura el alma y convierte a seres normales en maniacos depravados llenos a rebozar  de ese ingrediente misterioso que se llama tango!. Por supuesto, cada vez que haya un podio en donde se le el reconocmineot y la oportunidad de mostrar la gloria al mundo entero o a los dos o tres parientes que casi obligados ven la trasmision por el discovery o el canal Disney los musicos tocaran mientras en los mastiles suben las banderas, que mas que banderas son unos trapos con el nombre del pais pintado el Huracan. Nada de titubeos o equivocaciones con los himnos nacionales, Tocando "El huracan" iremos sobre seguro. Y para que los perdedores tengan tambien la oportunidad de mostrar sus miserias al mundo los musicos interpretaran mientras esa gente da una vuelta olimpica donde se permitirá apedreamiento con chipá blando, mas como un incentivo que como un castigo - Porque perseguimos la excelencia y la excelitud por sobre todas las cosas - Tocaran, digo "Cuesta abajo" pero cantada por Nina Miranda. Asi aprenderan a no fallar a los colores!



sábado, 15 de abril de 2017

COMO ENDEREZAR UNA NOCHE TORCIDA CON PASTILLITAS DE MENTA Y UN EURO

Este post no hará milagros. Si  el infortunio se ha cebado en usted, si lo ha asaltado una pandilla de malandrines dejándolo con esas pocas pertenencias o se ha despertado en una cuneta con la boca pastosa y sin memoria es muy probable que ni siquiera tenga a mano el móvil para leer estos sencillos consejos. Todos sabemos que nuestros salones bailables están llenos de simpáticos pedigüeños, cazadores de tragos gratis o escamoteadores de abrazos que sin vergüenza ni pudor son capaces de equivocar y usufructuar adrede copas,  copetines o amores ajenos. Tampoco apuntamos a esos "Caballeros de fortuna" pues su piel es dura y correosa y saben sobrevivir perfectamente, no digamos en una milonga, sino en toda la extensión de su vida mortal. Este post va dirigido a gentes normales, vulnerables al pesimismo que han comenzado con mal pie la jornada.  Hombres mayoritariamente. No se trata de una cuestión sexista. Una mujer nunca llega a este extremo. Y si es así, sabe retirarse con dignidad y donaire haciendo de su partida un motivo de aflicción para los palurdos que aun siguen dando vueltas  y no se enteraron que la noche ya venia perdida antes de salir.
Procuraremos hacer estos consejos facilmente recordables. Porque nunca se sabe cuando la desgracia llama a su noche.
1 - Identifique su situación. Una mente despierta le dará unos momentos de ventaja que pueden marcar la diferencia. Preguntese y respondase en voz alta: Estoy dentro o fuera de la milonga?. Como tengo la cara?. Puedo caminar? Donde estoy?.Con quien vine?. Se fue el amor de mi vida? Que esta pasando? Si es capaz de responder al menos dos de estas preguntas puede que aun podamos ayudarlo. Sino invierta el euro en una lata de cerveza y siga durmiendo tirado en la cuneta hasta que las fuerzas del orden lo vengan a buscar. Ya se preocupara mañana.
2 - Si ve gente caminando y siente calor o algo de aire está inequivocamente fuera de la milonga. Vaya hasta una esquina y guiese por los nombres de las calles. Si no esta demasiado cansado y puede hacer el recorrido a pie invierta su euro en una latita de cerveza y vayase a su casa a dormir. Si le nota un sabor raro al liquido atenúe con una pastilla de menta. Sera la forma más sensata de terminar una noche horrible aunque mañana tenga cagadera o una infección por culpa de la lata, que el vendedor enfriaba en una alcantarilla.
Si al llegar a la esquina se le hace imposible identificar el nombre de la calle o simplemente las letras pare a alguien y preguntele por la embajada de su país de origen.
Ha recorrido un largo camino, muchacho.
3 - Sigue ahí?. Es tan testarudo que insiste en ir a la milonga?. Bien. Prosigamos
4 - Toquese el cuello. Tiene algo parecido a una corbata colgando alrededor?. Si es rugoso y tiene como vueltas busque corriendo a las fuerzas de la ley. Acaba de sobrevivir a un suicidio o a un linchamiento. En caso negativo avance a los apartados siguientes. 
 A - Busque un espejo, un escaparate o algo que refleje su imagen.
 B- Peinese en una fuente publica y quitese los restos de sangre de su cara o el borde costroso del vino en los labios.
C- Compruebe su vestuario empezando por sus pantalones. Tiene manchas?. Donde?. Si están en el delantero a la altura de las partes nobles o - y esto es peor - bajando marronosas por debajo de la espalda  siga la solución a  los items 1 y 2 yéndose a dormir.  Si están en los bajos todavía hay esperanza. Llenos están los bailes de pantalones marcados por voleas.
 D - Compruebe su chaqueta. Si tiene manchas blancas no intente limpiarlas con agua. Será peor. Sacudala contra una  papelera o poste hasta asegurarse que la suciedad es apenas visible.
 E - Pongase la camisa dentro del pantalón.
F- Mientras no haya cumplido estos apartados NO SE ACERQUE BAJO NINGÚN CONCEPTO A LA PUERTA DE LA MILONGA. Muchos hombres dignos se arrastraron dando lástima a la pista y jamás, Jamás volvieron a bailar con ninguna de las muchachas habituales. Una imagen desgraciada vale mas que mil afortunadas, como bien saben muchos que tuvieron que dejar de frecuentar sitios y países por culpa de su mala estrella.
G- Si no tiene corbata acerquese a una papelera o un tacho de basura. La gente desecha todo tipo de cosas inservibles. Con un poco de suerte podrá encontrar un hilo o una tira de algo que parezca remotamente una pajarita desarmada. Acomodela como hacen los grandes playboys.
Ahora esta en condiciones de seguir. Pero NO SE ACERQUE TODAVÍA A LA MILONGA!. Con un euro no comprara el favor ni el soborno del muchacho o la muchacha de la puerta. Son gente honesta y dura pero no son tontos ni crédulos. Y puede que los regateos y los intentos lo lleven a una pateadura o a la imagen desgraciada que procurábamos no dar en el apartado F del punto anterior.

5 - Busque algún sitio paquete. Un lugar de conciertos, o la opera será ideal. Allí comenzara a forjar una noche luminosa. Pongase cerca de la puerta,  donde suelen parar los taxis con gente macanuda ,sin llamar mucho la atención de la seguridad.

6 - A - Si la comprobacion de su aspecto facial es positiva y conserva aun algo de la apostura de un Vittorio Gassman o un Alberto de Mendoza( si no sabe de quienes hablo reemplace por un Ed Harris o un Al Pacino) identifique un taxi con magnificas señoras y abrales la puerta con exagerada cortesía. Cuando estén por salir vacile y aprovechando las clases de teatro barrial que tomó en su juventud simule un desvanecimiento o un desmayo. Hagase atender por las señoras. Mientras lo lleven a un café o lo sienten en una silla deje deslizar una incomprensible historia sobre filibusteros cayendo sobre su embarcación. Pero no se pase. Que no lo identifiquen con un borracho en la ultima fase del delirium tremens. Usted está interpretando a un noble o a un simpático millonario que sigue adelante a pesar de los embates del destino. Pida dinero pero a préstamo contra reembolso, exigiendo encarecidamente una dirección o un teléfono para devolver el importe. No se pase tampoco con la cantidad. 10 euros bastaran en principio para entrar a la milonga e incluso tomarse un vino.. Tendrá un numero de móvil. Y quien sabe si no surgirá de la desgracia un amor!
  B - Si la comprobacion facial es desafortunada  y no conserva ni siquiera el peluquín tiene dos opciones: Aproveche el taxi, de una dirección cercana a su casa con un pasaje de doble salida y escabullase del taxista por el otro lado llegando sano y salvo a su casa. Guarde el euro y las pastillas para una noche mejor y acuestese. O:
Hagase pasar por un abrepuertas o un changarin mostrando ostentosamente el euro en la mano libre y exigiendo con palabras incomprensibles propina a las gentes que bajan de los taxis. Le llevara más tiempo pero podrá reunir una suma que lo lleve a la pista de la milonga. No será el primero ni el ultimo en usar un método similar.

DENTRO DE LA MILONGA.
7- sofrene su impaciencia. Si ha llegado hasta aquí es por su tenacidad. No eche todo  perder entrando por la puerta como un perro apaleado, oliendo al fruto de sus esfuerzos y al infortunio combinado. Vaya al baño. Bloquee la puerta. Lavese bien, limpiese bien. SEQUESE.
 No escatime en papel ni el toalla. Tiene que procurar por todos los medios no oler a zombi. Si la milonga es muy paqueta tendrá esos recipientes de cristal con pétalos aromatizados. Guardese un poco en los bolsillos, frotese las mejillas y el hombro derecho  de la chaqueta. Las damiselas se apoyaran lánguidas dejandose llevar por su abrazo y cadencia. Si la chaqueta huele a huevo podrido la ensoñacion agradable puede tornarse el sueño eterno.
Y NI SE LE OCURRA FROTARSE NADA CON LA PASTILLITA PERFUMADA DEL INODORO!.
8- Ahora puede entrar a la milonga.
NO. ASÍ NO!!! No se haga ver. No se crea una estrella!. Sea discreto. Acaba de escapar de una situación desafortunada. Lo ultimo que debe hacer es ostentar un continente o poderío con alardes. Se notara mucho que es un pobre diablo. Mantengase en el perfil más bajo que pueda sin mostrar pajueranismo. Sino volverá a ser víctima de los malandrines.
9- Salude cortésmente a hombres y mujeres por igual. Inclinese con deferencia en las mesas donde vea gentes principales. Puede que esa cortesía le granjee una noche de tandas agradables y anécdotas inigualables. En el caso de que lo inviten a sentarse haga esfuerzos por modular la voz. Que todo lo que diga parezca serio y profundo, aunque sea una estupidez. Importa el tono mas que el contenido. Y si tartamudea o babea  no intente corregir lo que dice volviendo sobre sus palabras.  Pida perdón, encaminese a la salida y utilice un transporte publico para volver a su casa. Se ha demostrado a si mismo que podía. Pero sigue siendo una ruina ambulante y un borracho.
Si es tan tonto como para seguir en el intento avance hacia el ítem siguiente.
10-  Encaminese a algún punto en el que la iluminacion no sea mucha para que no se vean su vestuario. Mantengase erguido y no se acerque bajo ningún concepto a la barra. Observe la pista con ojo entendido, pero nunca crítico. Observe a las muchachas. Deje pasar una tanda y vuelva a observar a las muchachas. Ahora es cuando se decide todo, cuando debe caminar con delicadeza hacia la fortuna. Si hay alguna damisela que sigue sentada sin bailar saque una pastilla, desenvuelvala con ademán firme y cabecee sin dudar saliendo a la pista con la entereza de un hombre que ha dejado atrás su destino. No salte. No gire. Su confianza herida y  su autoestima se están recuperando de un gravísimo golpe. Solo camine y dejese llevar por lo que le depara el azar.
11 - NO!. ASÍ NO!!!!. COMO SE LE OCURRE HACER EXHIBICION CON SUS ANDARES BOBOS Y CORREGIR A LA MUCHACHA?
12 - Si lo dejaron en el segundo tango vuelva a acomodar su ego encaminándose a los baños. No atraviese la pista. Vaya derivando de lado, pero con seguridad hacia un discreto segundo plano. Acaba de meter la pata hasta el caracú y se necesitan  por los menos tres tandas para recargar su muñequito milonguero.
Si, si. Como las vidas en los jueguitos electrónicos.
13 - Intente de nuevo el consejo 10 situándose en otro sector lindero a la pista y medio oscuro.
14 - NO!!! CON LA MISMA MUCHACHA, NO!!!!!!!!!!.
 14 - El barco se hunde. Lo más sensato será emplear lo que queda de dinero en transporte. Si se emperra en permanecer en la milonga solo le queda pedir un trago. Que sea uno de esos tragos definitivos. Hicimos todo lo que pudimos, pero hasta el diablo tira la toalla con los tontos. Si todavía sigue ahí trate de irse antes de que enciendan las luces generales de la milonga.
 Hace mucho que no se ve una turba con hogueras enfurecida portando hogueras. Pero nunca se sabe.

En nuestra próxima entrega: "Como Hacerse el interesante cuando uno es un fracasado" y "Como bailar una tanda con músicos sin compás bailando para hacerse los virtuosos"

jueves, 30 de marzo de 2017

"EL SALON DE LOS PASOS PERDIDOS" (Tango Divino IV) Por Catulo Bernal


El Camino hacia la cuarta pista del Festival Tango Divino  llegaba luego de un pasillo polvoriento a cuya derecha se veía una especie de anfiteatro con  uno de los carteles de R. Lamido apenas iluminado:
 "Y aunque pueda seguir, buscando la siguiente pista  deténgase un momento a recrearse en la contemplación de los de antes o los de mañana, medite sobre sus pasos perdidos en este salón. Y luego avance".
Las muchachas Laura, Lara y Sofia apenas le prestaron atención yendo ansiosas hacia la pista naranja, cuya música se oía en sordina. Con ellas iba el filosofo Pelandrun, que parecía temer un poco a la penumbra y al Indio Martín, que por el contrario la utilizaba para ceñir el talle de Lara y hacerla sentir protegida.  Íbamos a alcanzar al grupo con el Pibe Pergamino, pero la majestuosidad del salón nos hizo demorarnos y luego quedamos impregnados por la atmósfera de calma y sosiego de aquel sitio que bien podía haber sido una pista, un escenario o un altar.
Había allí algunas sombras solas o en pareja mirando hacia el circulo central solo iluminadas por la luz de la luna, que desde un claraboya cenital bañaba la estancia en un fulgor tenue. Así que nos desviamos y fuimos a buscar un sitio libre par sentarnos. En eso estábamos  cuando una voz conocida saludo a Pergamino diciendo  "Que haces negro" casi como en un rumor. Una pantalla de tablet  ilumino el semblante rubicundo de Raúl Mamone sentado en aquel  "Salón de los pasos perdidos" con la misma sonrisa picara de Harry Lime en  "El Tercer hombre".  Tenia al lado un cubo con un cava fresquito y dos copas mas - porque nunca se sabe si hay motivos para brindar - dijo.
- No vas a bailar?. preguntó Pergamino.
- Iba. Pero me quede viendo a las parejas y ensayando  para el cuentacuentos milonguero que estoy haciendo  - dijo Raúl convidandonos del cava. No todo es tango che!.
-  Pensaba que estabas buscando una experiencia paranormal - dijo el Pibe, que compartia afición con Raúl por el misterio.
Sentado en la oscuridad mire el circulo vacío.  El eco de la ultima frase del Pibe flotaba en el ambiente con la misma claridad de un paso indeleble. La música de la orquesta de Fresedo, en la ronda naranja, nos llegaba como a través de un túnel. Era como estar sentado en un templo abandonado que mantuviera aun una concentración abundante de fe. Sentí unas ráfagas, como si alguien se hubiera levantado para ir hacia la pista. Pero los concurrentes seguían ahí sentados en silencio, como cuando en mi niñez los vecinos sacaban a la puerta de las casas a oscuras las sillas y se sentaban a disfrutar las noches de verano. Entonces, entornando los ojos, pude ver a lo que se refería Raúl. Allí, en la ronda, apenas esbozadas había parejas bailando. No se si del pasado o del futuro. Uno intuía el movimiento, el roce, la vestimenta, que era como un humo o como aire concentrado. Creo que Pergamino llegó a ver las siluetas al mismo tiempo. Solo bastaba un poco de quietud y la sugestión adecuada. Era hipnótico. Cautivador.
Era bello.
Nos quedamos alelados viendo como esas nadas se movían siendo algo.
Luego oímos un portazo y un estrépito. Y toda la impresión de maravilla se desvaneció al igual que aquellas figuras apenas esbozadas o imaginadas.  Cuatro personas venían por el pasillo,  dos casi a los gritos. Uno era un pelado particularmente desagradable de camiseta azul y tejanos tipo carpintero, uno de esos que son forasteros hasta en su propia ciudad, por su engreimiento. En la pista topaba con todos pretendiendo que los demás tenían la culpa. El otro iba peinado hacia atrás, con las ideas y la pedanteria bien sujetas al gel y la nariz exageradamente elevada.
Con ellos venían dos chicas caminando con esa inseguridad del que no sabe si ha elegido buena compañía.
- Le dije que saliera afuera. Todavía me debe estar buscando. También ...viene cada aparato a bailar acá - dijo el pelado.
 Una de las chicas hizo la pregunta con  la que algunos principiantes miden la milongueridad en todas las pistas del mundo y nunca significa demasiado - Hace mucho que bailan?
- Un montón. Como diez años. Con nosotros van a aprender seguro porque somos expertos - dijo el peinado. No cierto Ubaldo?
- Claro, Claro. Miren chicas. este sitio esta ideal para enseñarles. Así nos nos hacen pasar calores en la pista - dijo el pelado Ubaldo señalando hacia el circulo.
Estaban tan embalados que ni se dieron cuenta que estábamos ahí. Creo que no oyeron el murmullo de desagrado que recorrió las gradas.  Se fueron hacia el centro del circulo, en donde antes estaban las parejas que habían ahuyentado y abrazaron fuertemente a las principiantes..
-  Pero nosotras que hacemos?
- Nada. Ustedesno hagan nada. Nosotros marcamos - dijo el pelado. Se largaron a bailar casi sin paladear ese momento inicial en el que el cuerpo busca acomodarse confortable al abrazo. Y los dos con miserable estilo comenzaron una serie de tironeos y empujones  llevándose a las pobres muchachas por delante y pisándolas en un loco intento por mostrarles que sabían bailar.
El espectáculo era decadente. Aquellos dos con sus movimientos y su insufrible altanería estaban vulgarizando aquel lugar, que de alguna forma parecía una capilla de milongueridad. Por fin las muchachas, luego de insistir que pararan se deshicieron del abrazo de aquellas lapas y se fueron corriendo en dirección a la pista naranja, dejándolos  gritar  en medio del circulo.
- Anda - decía el pelado - ponganse las pilas y vayan a tomar clases, sabes!.
- Este festival es una mierda. No hay nivel.
- No se para que nos quemamos acá.
- Menos mal que venimos preparados Ubaldo. - El peinado saco de la bolsa del zapato dos antiparras y le paso una al pelado que aun seguía renegando. Eran gafas de realidad virtual.
Ante la vista de todos comenzó entonces un espectáculo mas estrambótico aun. Aquellos dos habían conseguido  algún programa de realidad virtual que reproducía una milonga y  una pareja. Enseguida comenzaron a manotear abrazando la nada y haciendo todo tipo de movimientos que correspondían sin duda a una tanda que nada tenia que ver con los sonidos de Fresedo, que nos llegaban desde la otra sala.
- Estos dos boludos ya los vi en otra milonga - dijo Raúl en voz baja - Son tan insoportables que nadie quiere bailar con ellos. Y cuando bailan topan con todos y ni se disculpan.
- Por eso se compraron las gafas. Sino no bailan - dijo Pergamino mientras sorbía un trago largo de cava fresquito.
Comparado con el espectáculo soberbio que nos habían arrebatado con su boconeria, ver a aquellos dos manoteando en el aire en una deformacion del valseado de los pibes del "Amarcord" de Fellini era grotesco.
- Así, así tenés que bailar nena!. Yo les voy a enseñar  - decía el pelado. 
 - Aprendan - aprendan de los maestros!
 Jadeaban y a los dos se les caía la baba.
Estaban tan metidos en su mundo paralelo de milongueridad a medida que no se dieron cuenta de unas figuras que comenzaron a materializarse a pie de pista. No se si eran las mismas sombras nostálgicas que habían repelido con sus gritos, si pertenecían al festival o si solamente eran ejecutoras del alma milonguera. El caso es que avanzaron cercando a aquellos dos pavotes  extendiendo las manos. Susurraban algo que parecía decir "Pasos" "Pasos".
- Toma ya - dijo uno de la grada entusiasmado -  Ahora viene lo bueno.
- Que Carajo?, Cuarto Milenio! - dijo Raúl. Aquello sucedió demasiado rápido para que pudiéramos reaccionar. De pronto los dos se vieron casi tapados por la marea humana.  No se que estarían viendo en ese momento a través de las gafas, que no se quitaban, porque comenzaron a gritar desesperados y a patalear queriendo liberarse del real abrazo de aquella marea que no cedía.
Desde el graderío se escuchaban voces encontradas:
- Sacudile!. Sacudile!
- No les peguen Que son chiquitos!
-  Al Pelado, delen tuco al pelado!
- Coca, beer, wata, sanguches!
Por fin atraídos por los gritos y el revoltijo vimos un par de samurais de la organizacion, con sus ridículas armaduras de goma espuma llamando frenéticos por el móvil y dudando si emplearse entre aquella masa ondulante, bajo la cual los repelentes seguían gritando. Y también a un par de milongueros de oscuro que se acercaban desde el otro lado corriendo y chiflando como los carreros para ahuyentar a aquellas sombras.
- Juira, Yinte!!!!, Sauuuuuuu!!!. Decían empleando las bolsas de zapatos como boleadoras. Ante este ataque por dos frentes la masa se disgrego, llevándose también las ropas y las gafas de aquellos sujetos. En el suelo vimos  sus cuerpos blanquecinos y babosudos,  desmayados de susto.
Los dos que habían repartido los mamporros se acomodaron sobre los pies. Sonaron algunos aplausos y no supe si eran destinados a ellos, a las sombras que se habían ido o al vendedor ambulante que había aparecido para suministrar bebida al espectáculo..
Los milongueros miraban preocupados a los caídos. Alguien encendió un foco general y a la luz vimos  el abandono y el polvo de la vieja capilla y las caras de nuestros amigos, los servicios milongueros 24 horas, mercenarios del tango y arregla entuertos Vieytes y Luconi, un poco decepcionados.
- Uy, si hubiéramos sabido que eran estos dos los dejábamos un poco mas en la biaba con caldo - dijo Luconi.
- Y, vites... en la pista no hay que hacerse mucho el loco. Topaban con todos - corroboró Vieytes.
Bajamos a su encuentro, aun con la copa en la mano. Uno de los samurais trajo un par de mantas térmicas con la cara del Gardel mal dibujado.
 Pronto entraron cuatro más de la organizacion y armaron unas camillas acomodando a los dos.
El coro trágico comentaba con entusiasmo.
- Que vergüenza. Que vergüenza. Este pelado usa calzones blancos con el nombre escrito en tinta indeleble.
- Se pensara que vino a un campamento.
- Siempre hay que salir con calzones sin agujeros dicen las madres.
- Pibe, tenes Capitán del Espacio?
Mientras se los llevaban a los tumbos El Pelado decía  - Ay Mamita. Ay Mamita.
 La congregacion volvió a aplaudir. Se lo habían pasando en grande.
 Llego un samurai principal a juzgar por la cantidad de acolchado que tenia en la armadura. Era el único que parecía preocupado - Yo le dije al señor Divino. Le dije que era peligroso.
-  Pero que son? - le pregunte sorbiendo aun el cava fresco -  Principiantes zombificados?. Cazadores de payasos?. Milongueros frustrados por los altos precios de las tiendas de ropa y complementos?. 
 - Que se yo. Es la tercera vez que pasa. Parecen tener una curiosa noción de la justicia milonguera. Nunca hemos tenido problema con gente respetuosa. Se nos meten por una reja que tendría que estar vigilada. Siempre hay aquí un par de compañeros. Pero justo hace un rato hubo un tumulto en la entrada principal y estos se aprovecharon.
- Bueno, mucho no se pierde no? - Dijo Luconi.
- Cosas que pasan - . dijo Vieytes.
Los mire brevemente. No se porque pero en ese momento supe que ellos habían tenido que ver con el tumulto.
Todo parecía un poco irreal. La bonita idea del salón de los pasos perdidos se transformado en una película cómica, excepto para los protagonistas principales que habían pagado cara su falta de códigos. Los concurrentes acabada la magia y la diversión, se encaminaban a la sala naranja. Quedamos los últimos.
- Sigan por favor.  No es probable que vuelvan pero es mejor que sigan.
- Pero... Y los que están atrás? Van a cortar esta parte?.
- No estoy seguro. No esto seguro de nada - dijo el samurai. Además por 10 con cincuenta que pretenden?. Demasiado les da el festival. Salio con todo el peso de la responsabilidad aflorando por las costuras mal cosidas de la goma espuma.
- Esto se hunde. Esto se hunde.
Tenia razón. Por 10 con cincuenta aquel festival parecía mas bien algo parecido a un parque temático. Era evidente que los organizadores perdían dinero manteniendo aquel mastodonte que no paraba de ofrecer diversión alternativa y chascos. Buscados  o no.
No fuimos hacia los cortinados. Pelandrun, el Indio y las muchachas estarían pasándola bien porque no habían vuelto a preguntar por nosotros.
- Yo ya estoy, dijo Raúl. Ya no queda cava y mañana tengo clase.
- Te vas   a ver a Iker, Papa? -  El Pibe Pergamino y Raúl eran fanáticos de la Nave del Misterio.
- No. No. Con esto ya tengo suficiente.Ya baile, ya escribí. Ya tome y me divertí también.
- Cuidado Mamone - Grito Luconi - No vaya a terminar en el baño buscando la salida, como nos pasó a nosotros.
- Es que esta mal señalizado a propósito.  - agrego Vieytes.
Raúl salió saludando efusivamente a todos.
Lo salude y me volví a los servicios milongueros.
- Pero volvieron a pagar?
- No. No - dijo Luconi confirmándome lo que sospechaba - Les hicimos una oferta que no pudieron rechazar completó, imitando al padrino.
Ya no quedaba nadie en aquel sitio en el que las parejas de aire se habían desplegado sobre su pista de pasado o futuro. Para el caso era lo mismo.
Volverían después de un rato a bailar con la luz de la luna? Necesitaban el concurso de ojos mortales para manifestarse en la pista polvorienta?.
Me pregunté que era lo que estaba pasando en este festival y cual era su oculta finalidad.
Pensé en Helena. Pensé en Laura. Pensé en las parejas fantasmales. Y en la planificacion de este singular evento que parecía repeler todo los falso, cobrándose sacrificios de bochorno en la piel y la figura de todos los farsantes que se decían milongueros.
Miré a la luna, mire al circulo vacío y quise otra vez entornar los ojos para ver a las parejas.
Y me pareció verlas.
Pero era solo el vendedor ambulante que andaba reciclando las latitas.

jueves, 23 de marzo de 2017

LA CONSPIRACION CONTRA LA MILONGUERIDAD, Una entrevista a rogelio Paranoide - Por Enrriquito Sacamerdi


 Creo que por mis entrevistas jugosas los  responsables de Lusiardo Tango Club prefieren que  este en contacto directo con la locura. Pero el hombre que iba a entrevistar era raro. Muy Raro. Como antecedente principal tenia haber publicado algunas notas desopilantes en el blog hermano LA BATA DE POE  desde un bunker subterráneo, y siempre aterrado por los apocalipsis cotidianos. Ahora insistía en que había una conjura en marcha que afectaba a las milongas de todo el mundo. Me cito en un guarda muebles abandonado en un edificio al que hube de acceder cambiando tres veces de vehículo. Toque la puerta de metal. Rogelio Paranoide me abrió. Se veía un tipo común y corriente, vestido con elegancia y con una mirada amable. Perfectamente peinado y dueño de una voz rica en matices todos ellos de color canela, me hizo pasar y abrió una pequeña portátil que rápidamente puso a mi lado,  rogándome que no la tocara sin esterilizarme las manos. -
P - me va a mostrar algo?
R - Estoy aquí para asegurar la calidad y la fidelidad de la entrevista. Se hará vía Skipe.
P- Yo pensaba que usted era Paranoide.
R- No. No. El señor Paranoide no sale de su bunker.  Odia las multitudes. Digamos que soy su agente, una especie de Archie Goodwin
P- El de las historietas?
R- No.  El el ayudante de Nero Wolfe, el detective que nunca sale de su piso. Llameme Archie. Paranoide no cultiva orquideas ni es sibarita. Pero cuida mucho su privacidad.
La pantalla se ilumina y el molesto pitido del Skipe nos interrumpe. Goodwin contesta y me deja con Paranoide, tal y como lo recuerdo de una foto antigua: Peluca postiza, un barbijo quirurgico que oculta sus facciones, un gorro forrado con papel aluminio.  Se pone a hablar como quien  ha ahorrado las palabras mucho tiempo y ahora las dispara a gatillazos secos.
R- Señor Sacamerdi. Lo que voy a decirle es muy importante para mi. Se que  mucha gente se rie de su trabajo, pero no me importa. También se ríen del mio.
-  Bueno. Bueno. Antes que nada. Porque usa el gorro de aluminio en el bunker?  Le aisla de emisiones telepaticas u ordenes homicidas teledirigidas?
- No. No. Me estaban haciendo una foto para mi Libro MILONGUERIDAD AMENAZADA. Editorial "El Croto" me edita pronto. Iba a hacer un papillote y al publicista le gusto que me pusiera este gorro. Pan y Circo, se sabe.
-  Por que vive en un bunker?
- Bueno, la verdad es que me salio más barato que un piso normal. Y además me protege, me aisla, filtra el aire contaminado del exterior, los ruidos de los vecinos,  Puedo hacer lo que quiero y nadie me dice nada.
-Pero no extraña el sol?
- No lo extraña usted?  Como sabe que ese sol es el verdadero y no un montaje televisivo como lo de la luna en el 69?. Además mi bunker es espacioso. Soy un fanático de la milonga y me puedo permitir si quiero hacer esos desplazamientos laterales que nadie hace y que son como un paso doble Hollywoodense. Y fijese. Todo esta relacionado, incluso lo que sucede en las milongas hoy en día. Y que todos ven, pero nadie se anima a decir.
- Pero como puede sabe lo que pasa arriba si no sale de su bunker?
- Tengo dos fuentes de información. Mi bunker tiene una puerta secreta que da a los baños de una conocida milonga, tal como esas puertas de las que salen sujetos oscuros en el metro. A veces me permito marcarme algunas tandas con las debidas precauciones de esterilización,   mis disfraces de milonguero y  mis pantalones de cinco pinzas aislantes. "Pinta tu milonga y pintaras el mundo", dicen.
- Esta bien, pero su bunker podría estar conectado con una de esas milongas de gente extraña.  Una de esas milongas para turistas con gente que ni siquiera baila...
- No, no. el señor...
Interviene el agente - Le he dicho que me llamo Archie Goodwin.
- Muy apropiado. Muy apropiado. Ya me gustaría a mi tener la sabiduría del Gordo Wolfe. El señor Goodwin es mi contacto milonguero. Baila canyengue. Baila Salón. Enamora muchachas y esquiva con solvencia los puntazos, las castigadas y los cambios de carril de los conjurados. El va a los festivales y a las milongas y me comenta cosas. El me hizo reflexionar. Y tambien  el extraño destino de los Karamasov, un famoso dúo de cantantes que animaba los bailongos allá por los  setenta y que sobrevivian en una pocilga como borrachos y adictos. Ellos fueron las primeras victimas de la gran conspiracion.
- Y en que consiste exactamente esa famosa conspiracion.?
- No se adelante. No se adelante. Vamos primero de lo micro para llegar a lo macro. Si no la escala colosal de esta conjura le daría migrañas, diarrea y vomito. Como los vinos de alguna milonga.
- Entonces que es lo micro?.
- Lo micro es la ronda de la milonga. No ve que en las milonga  cada vez más hay gente que baila con los mismos giros extravagantes y poses raras?.  No le parece inquietante esa anomalía cuando antes era diferente? 
- No lo se. El tango evoluciona y la danza...
- La danza va hacia una catastrófica uniformidad. Pero ahora preguntese usted sinceramente esto. Porque cree que se baila tan mal en algunos sitios, porque se ven tantos locos girando descontroladamente, saltando de un carril a otro en la ronda y  caminando con musicalidad, sin saber siquiera como pisar en el compás?.
- Por los profesores instantáneos?. Por la gente que tiene un año de baile y se pone a enseñar aprovechando que manejan mejor las redes sociales que los maestros respetables, los que de verdad enseñan.?
- No. No. Yo me hice la misma pregunta al ver las pistas de todo el mundo en YouTube. 
- Pero eso es la globalizacion.
- No. No. La globalizacion son los zapatos de diseño, las camisas de diseño que se usan en Buenos Aires, los vestidos de diseño. Los festivales.  Yo hablo de algo más profundo. Ha oído hablar de Ramón Grasune?
- No.
- Grasune, al igual que un tal Corchito Echesortu, que salia antes en el blog para el que trabaja, tuvo una perturbadora experiencia con seres alienigenas. Volvía de hacer una exhibicion junto con  compañera y de pronto el coche en el que iban escuchando un magazine de los Karamasov.
- Disculpe mi ignorancia, como diría el gran Spielgber, pero que es un magazine?
- No era Spielberg. Borges decía así. Y el  Magazine o cartucho de ocho pistas era un mamotreto mas grande que un casette. Todos los coches de  esa época tenían la motorola para escuchar música y los mas adelantados la magazinera.  20 magazine ocupaban un asiento. Una tecnología que se suplanto por casseteras y luego Disqueteras. Pero déjeme seguir. De repente los dos se vieron como arrebatados con el coche y al instante estaban en algo parecido a un gigantesco plató muy iluminado. Como no sabían que hacer se bajaron del coche, que seguía reproduciendo a los Karamasov, acompañados por la orquesta Chifla y se pusieron a bailar haciendo las mismas coreografias que se habían marcado en la exhibición: Tango, Vals y milonga.  Al terminar sintieron como una oleada de bienestar, algo indescriptible. De pronto  la luminiscencia se atenuó por unas sombras. Y Grasune aterrado se dio cuenta de que las sombras eran las informes cabezas de unos seres  de elevada estatura, que intentaban reproducir lo que habían visto. Un Momento mas tarde estaban los dos arrastrados otra vez al baile. Bailaban pero mantenían a medias el control sobre sus músculos repitiendo la coreografía con giros y volcadas extravagantes  hasta que tan inesperadamente como habían sido abducidos se encontraron otra vez en la autopista por la que venían. Los Karamasov cantaban "Azucar, Pimienta y sal". Grasune dudaba, al igual que Telma, su compañera con la experiencia. Pero todos sus músculos les dolían.
- Usted me esta relatando una abducción extraterrestre típica. Lo único que varía es que  el coche no se paro, que la música siguió sonando. Podría habérselo inventado.
- Déjeme terminar Sacamerdi. Seria muy pretencioso decir que los Karamasov hacían música.  Hay una especie de falso documental que circula por Youtube: ASCENSO Y CAIDA DE UN DUO PENOSO. Entonces yo creí que la conjura consistía en un plan de la C.I.A para dominar Latinoamerica poniendo  presidentes títere. Pero me equivoque. La verdad era mas aterradora. Los Karamasov decían que los habían abducido también, pero nunca nadie les creyó. Iban borrachos a cantar. Y además eran pésimos. En cuanto a Grasune, por esa época puso una academia donde  enseñaba giros, sacadas y disociaciones. Pero sin entenderlas. Grasune desapareció y la academia se incendió.  En una subasta me hice con el único articulo que se salvo de las llamas y le mostraré ahora.
Me muestra un C.D. a la cámara donde se ve dos tipos con cara de borrachos -  Alcanza a ver los nombres?. Estos son los hermanos Karamasov cantando con acompañamiento de la Orquesta Chifla.
- No la conozco.
- Es lógico.  El director de esta orquesta Rictor Lencina era un fanático de Ray Coniff y sus arreglos se asemejaban a los "Exitos Latinos". Para darse una idea busque "la Cumparsita" o "Caminito" en Youtube por la orquesta de Ray Coniff.  Orquesta Chifla era peor.  Pero no se detenga aquí. Esto fue lo que bailaron Grasune y su compañera. Parece  un C.D como cualquier otro.  . Aunque este C.D,y eso es lo extraño,  es un OOpart.
- Un opa?.
- No, un OOpart. Un "artefacto fuera de lugar" un anacronismo. Los primeros C.D salieron a la venta recién en los 80. Esto es además una copia con la carátula hecha en una impresora láser. De cuando los coches todavía usaban magazines en los 70.  Piense en lo que le digo.
- Me esta diciendo que los extraterrestres hicieron unas copias baratas del magazine de los Karamasov en un compacto regrabable y le dieron una a Grasune?.Lo que dice es una sarta de incoherencias. Que tiene esto que ver con la famosa conspiracion que dice ver hoy en día en las pistas?. Que carajo me esta contando?.
- Ahora voy a eso. Serenese. Tiene los ojos grandes.  Esta historia tiene mucho más aun.  Le dije que Grasune desapareció al igual que su compañera. He intentado verlo bailar en alguno de esos vídeos que se cuelgan en la red y no he encontrado ninguna referencia. Con Archie hemos rastreado para ver si por casualidad había algún material filmico del sujeto en cuestión. Todos los que pudo haber habido han desaparecido. Y sabe por que?
- Digamelo usted.
- Porque Ramon Grasune y Telma Morpugo no eran Copes-Nievees / Elvira-Virulazo.  Ni Paiva, Ni Vila. He llegado a saber por testimonios de gente de la milonga de aquella época que Grasune y Telma eran la pareja más espantosa que se ha visto en milonga y exhibicion.  No tenían idea del tiempo, del compás, del frente  y del publico. Se promocionaban entre los ignorantes como una joven pareja con energía. Grasune andaba por los 60 y usaba maquillajes que encubrían su cara maltrecha. Tenia una postura encorvada que elongaba con una faja. Usaba peluquín, era bravucon, vistoso y machista. Y la Pobre Telma le seguía el juego porque estaba enamorada. Dicen que Grasune, al igual que Copes le hacia lustrar los zapatos a Telma. Pero lo que el otro hacia con velocidad y como algo gracioso era el acto principal de Grasune. Me sigue?.
_Si. Pero no lo alcanzo.
- El baile ha evolucionado. La Técnica ha evolucionado. Y los alienigenas están entre nosotros. En verdad venir a bailar es un gasto oneroso, por lo que la presencia física es de momento escasa. Se ponen a bailar en las pistas como Grasune interpretando a la orquesta Chifla, la mala copia de Ray Coniff. Pero la mayoria de las veces solo proyectan su conciencia sobre algunos milongueros. Es entonces cuando se producen esos extraños giros desacompasados, esos movimientos que no tienen que ver con el tango. Y si con Grasune.
- ...
- Sospechamos que los extraterrestres que contactaron con Grasune pertenecen a  una raza que llamaremos los "Pargatas". Pero hay muchas otras civilizaciones alien implicadas.
- Pero entonces que quieren. Dominar el mundo?.
- Ah. Por favor. Quien querría dominar el mundo?. Si ya no nos quedan casi  recursos naturales?. No. No. Los extraterrestres solo quieren bailar. Pero lo que se baila en las milongas de hoy les parece horroroso. No lo comprenden. Ellos quieren bailar como Grasune con la orquesta Chifla. Muchas veces se ven en las milongas Diyeys que ponen algo imbailable. Y muchas parejas salen igual. Y hacen algo, que no es tango. Evidentemente están bajo el control mental de los "Pargatas". Les cuesta un considerable gasto de energía viajar así. Por eso no hay más.
- Pero todas estas paparruchas a que nos llevan. A que unos unos extraterrestres se enamoraron del baile de unos payasos y por eso andan modificando las milongas del mundo entero para venir a bailar aquí?
-  Lo que voy a decirle es espantoso. Pero antes déjeme poner el foco sobre esas parejas que se conocen en la milonga, van a bailar y luego desaparecen. Sabe por que?
- Bueno, se sabe. Van buscando algún cariño. Se enamoran, dejan de venir, van a otros eventos, ven la television. Pierden interés. Tienen hijos.
Me mira con expresión enajenada. Veo sus ojos brillando en el fondo del bunker.
- O son secuestradas por los extraterrestres y sirven como pequeñas cajitas de música vivas para regalar en eventos tangueros. Un recuerdo vivo.
- Pero.
- Es parte de lo inasible Y no podemos hacer nada. Peor eso es nuestro deber hacer algo. Y lo que se me ocurrio para frustrar los planes de los "Pargatas" ahora  que el tango comneiza a ser tendencia en sus mundo es simple y efectivo. Porque en algun momento descubriran los festivales, los fines de semana turisticos, las tangomaratones.
- Cual es su brillante plan entonces.
- Debemos proteger con nuestra vida y a toda costa a los inventores del concepto Low-Cost. Si alguno de ellos llegara a ser abducido tendriamos a 1000 millones de alienigenas sudorosos, gigantes y con peluquin queriendo disfrutar del todo incluido en el Gran Festival Tanguero Tierra.
- Usted esta chiflado.
- Riase, Riase payaso todo lo que quiera. Creen que el fin de semana alienigena es soportable. Pero un fin de semana largo "Pargatido" equivale a un año terrestre.
Un año ininterrumpido de amorfos alienigenas dándole codazos en la milonga y marcando tecladito,  Eh?. Eh?.  Que además vendrán a llevarse sus souvenirs tangueros vivos para ponerlos en cajitas musicales y regalárselos a sus amiguitos.  Mientras me mira con demencia extrae el papel aluminio de su gorro y con el envuelve una merluza , unas patatas  y  un salteado de verduras todo congelado. Hace el ademán de dispararme con el dedo y luego la comunicacion se corta. Goodwin cierra la maquina, la limpia con un paño aséptico y luego me da las gracias animándome amigable pero firmemente a que me vaya.
- Goodwin. usted cree todo esto?.
Me mira y dice - Mientras me pague el señor Paranoide es dueño de hacer con sus creencias y su locura lo que quiera. No se olvide de comprar el libro. Pronto sale por "el Croto" .
 Salgo a la calle.  Con toda la sarta de pavadas que me largo Paranoide necesito la vulgaridad y la normalidad de una milonga normal para sacarme de encima la engañosa sensacion de haber sido víctima de una nueva farsa. En la barra unos tipos hablan alto. En la pista  dos profesores espontáneos se cruzan ostentosamente explicando con detalles erróneos lo que hace mal la compañera.  Y adentro, girando hacia los bordes hay un par de  vórtices de pelados con vaqueros que topan a todos y no se disculpan.
Y mientras tomo el vino no hago otra cosa que pensar en Grasune, en los 1000 millones de sudorosos alienigenas pisando sin compás. Y en el Low-Cost.
Será verdad?