lunes, 27 de noviembre de 2017

LA MILONGA DE QUICUCHO


Eran unos anfitriones macanudos los Quicuchos. Llegabas temprano a su milonga y te acomodaban en el mejor sitio, hasta que llegaban sus amigos “Los artistas” y Quicucho recordaba que la mesa donde estabas se la había reservado a tal o a cual y casi llorando te decía que lo perdonarás, “Porque vos sabes, ellos lo dan todo por el tango” Y  vos querías decirle: “Yo también Quicucho. Me vengo desde lejos para bailar, aunque mañana trabajo temprano y me dejo el alma en las pistas y la mitad de la plata en la milonga, porque al tango hay que apoyarlo”. Pero el Pobre Quicucho compungido te acomodaba donde podía, al fondo, donde ni la pista se veía, junto con otros milongueros no preferentes.  Pero igual, sonriendo y para tener un detalle con vos te invitaba a comer alguna de las empanaditas que preparaba la Quicucha, que no eran muy sabrosas pero tenían buena pinta. “Te hago precio”  te decía. Y vos, que no tenias mucho hambre sucumbias a la gula y le comías dos o tres de esas cositas, que valían lo mismo que un menú en un restaurant bueno y no te llenaban. Porque el relleno era una bola pastosa  con algunas olivas y una cebolla medio cruda flotando en liquido amniotico aceitoso que ademas manchaba siempre las camisas.   “Esta buena?”- te preguntaba Quicucho – “comete otra” – Y vos no le podías decir que el relleno de higado picado no estaba bueno  o el aire comestible era una posibilidad culinaria para los que hacen dieta y no tienen que bailarse seis tandas seguidas porque enseguida remataba “La Quicucha se pasó toda la noche con la espalda inclinada rellenando  los discos. Todo lo hace ella” Y vos mirabas la masa, le veías un plástico, un pedazo de separador de tapas compradas que se le había quedado. Veías la uña en punta de la Quicucha, con un poco de materia oscura y no decías nada. No porque no quisieras sino porque enseguida Quicucho te pedía “Por favor sacame a las muchachas que estoy en la barra y en la música. Vos sabes como es esto. Ellas necesitan foguearse, ganar confianza”.  Las “Muchachas”eran alumnas perpetuas de sus clases. Imbailables.  Acostumbradas a a la marca férrea y sin ningun contacto con el circuito milonguero externo.  Y vos las sacabas a bailar sabiendo que iba  ser un horror. Vaya uno a saber que cosas  enseñaban en la academia de la Quicuchidad con su estilo barroso y  duro. Porque las pobrecitas “Muchachas” te miraban, comprendiendo y disculpandose “Esta semana no pude practicar mucho y no se si podre seguir”  Victimas  de los Quicuchos, pisando fuerte y sin posibilidad de modificar su trayectoria, con la deriva melancólica de un Valiant sin freno ni dirección encaminándose a una avenida concurrida. Como otras pibas bailarinas de belleza discreta que los  amnésicos alumnos Quicuchianos se apresuraban a sacar desvirtuando los cabeceos de los milongueros normales. Y mientras estabas ahí, bailando como podías y esquivando a los Quicuchianos desenfrenados lo veías a Quicucho con las mejores bailarinas, en la tanda que supuestamente no podía bailar, disfrutando como un cosaco y haciendo bromas con los “Artistas” – que no eran de verdad, sino una proyeccion de su ego. La crema de la milongueridad. Pero en un pote resecado. Y cuando terminaba la tanda y volvías  al rincon detras de la columna, con el eje modificado y los pies jodidos Quicucho te guiñaba el ojo y te decía: “Pasate por la barra que te invito un vino”. Y vos, que nunca escarmentabas ibas. “Dale un vino, negra” decía con su solvencia de  maestro de ceremonias. Y si el Quicucho era toda bondad, la Quicucha era su Yin, pero un yin pintado con brea con un huevo frito en medio. Seca, agria, mal entrazada, rea. Les cobraba la clase a los principiantes como si ella les hiciera el favor de aceptar su dinero, que siempre le parecía poco, por su sabiduría milonguera.  Y cuando se iban despotricaba  con sus frases típicas  extrapoladas a Tita Merello cuando interpretaba a  la Carancha “Este no sirve pa milonguero”  “Mira ese pobre desgraciado, se cree que baila” o “Infeliz, Cada vez que baila esa mocosa le pasan  por en medio de las patas dos caniches y un buldos” Y vos no te ibas de la barra para no darle pretextos o cabida a sus criticas. Entonces te preguntaba si no querías venir a su clase, porque tenia alguna piba desparejada. Y vos amablemente rehusabas, porque ya habías ido a “colaborar sin costo” y la Quicucha te había cobrado con retroactivos. Así que te tomabas el vino con incomodidad. Apurandolo muy mal. Te dabas cuenta al otro día en el trabajo con el cráneo como una pizzeta partida con un hacha mellada.  Y cuando le dejabas la copa vacía y cabeceabas por fin a una bailarina decente la  Quicucha te gritaba, “eh… son dos Euros”. Y vos mirabas y mirabas para hacerle señas a Quicucho. Pero Quicucho no aparecía por ningún lado. Y la piba ya había salido a bailar con otro.  Se turnaban para fastidiarte. Quicucho volvía cuatro tandas después, vaya a saber de donde, con malvones y les daba uno a cada chica. Y  te decía. “Para vos  también tengo algo. Tomá, lo traje del campo. Lo tenia en el baul del coche”. Y te daba un manojo de tomillo. El tomillo no es hogar para un bicho. No ofrece amparo y es demasiado rústico hasta para las plagas. Pero fíjate vos, en la rama que el Quicucho te tenia preparada siempre había pulgones, tres hojas de ruda  y una mancha de sangre. Anda a saber que más habría en ese portaequipaje. Y vos como un tonto, cuando te ibas, después de esperar y esperar una tanda buena que nunca llegaba, sabiendo que a esa hora no ibas a conseguir otro transporte que un bus errático que por ahí pasaba cada media hora  querías decirle: “Che Quicucho, la pase como el ojete” Pero el estaba en medio de la pista, haciéndose el galán y el virtuoso junto con los Artistas, disfrutando la tandas de tangos mezclados y sin criterio  que le encantaban y a vos te parecían espantosos. Entonces comiéndote toda esa rabia, con el ramito  de tomillo lleno de roña en el ojal de la chaqueta – te lo había acomodado la Quicucha,  diciendo “asi estas mas presentable, atorrante”  con una risa falsa – Te ibas jurando no volver nunca más. Pero antes pasabas por el baño. Y lo veías al Quicucho orinando con la puerta abierta. Un hombre prematuramente viejo, seco, decrépito, medio borracho por las penas. Una piltrafa. Con voz triste. Hablando solo. Un pobre rico jubilado haciendo una milonguita para sentirse útil. “No se que voy a hacer. No se que voy a hacer” Se agarraba la cabeza y lloraba. “Esto no da para más. No da para más. Les fallé Papitos” Y  aunque dudabas si eso era una actuación o la verdad, te desarmaba. Te ibas caminando despacio. Meditando sobre el tiempo y haciendo firuletes. Moviendo las piernas llenas de puntazos. Y cuando estabas esperando el bus en medio de la nada, en esos momentos en donde parecía que no había nada despierto sobre la faz de la tierra y vos eras el ultimo superviviente de la raza, te llegaba un mensaje del Quicucho: “Gracias por venir. Vos si que sos un amigo” te ponía. Y un emoticono con una sonrisa y una lagrimita, te ponía. Y así te enganchaban y te enganchaban. Trabajandote la lástima. Unos cagadores macanudos, los Quicuchos.

lunes, 20 de noviembre de 2017

SAULO CRAPANI, EL PROFETA EN LA MILONGA. Una entrevista de Enriquito Sacamerdi

Cada vez que aparece un personaje en el ambiente del tango se oye la voz profunda de Puan Hiriarte que me habilita estipendios para confrontarlo. Solo su voz. Es el jefe tácito de la redacción del Blog, tan esquivo que hemos llegado a nombrarlo el Archiausente. Para que cuento esto? Como introducción a la entrevista que me esperaba. "Parece ser un profeta, o un predictologo del tango. Los que lo conocen comentan que su personalidad es magnética, puede que atraiga a todos los paparulos. No se deje influenciar y traigame una historia." decía la hojita de instrucción. También había cinco euros con cincuenta, al lado de una publicidad de durum. La particular forma que adoptan los tickets restaurantes del blog y una tarjeta. "Saulo Crapani. Viajo al futuro de tu tango y te traigo las llaves. La foto de un hombre calvo o rasurado, con los ojos hundidos en la oscuridad y todas las señas de un nuevo fraude.
Concerté una cita en su consulta, luego del horario laboral, de 12 a 8, horario milonguero, cuando las predicciones - en sus palabras - se vuelven mas precisas.
El escritorio de recepción esta atendido por una secretaria con peinado hare krisna,  pantalones de cuatro pinzas y una especie de buzo o abrigo, tipo Blade Runner.  Casi todas las paredes están llenas con cuadros de milongueros y tangueros posando con atuendos futuristas, una cruza entre la milongueridad de diseño y el Ciberpunk. En todos aparece el calvo Crapani, con un abrigo tipo blade, con tirantes dibujados como Kiling.
- Eso es el futuro? Son estrellas del futuro?
- No.  Estas fotos son sacadas en el museo de las glorias milongueras. Son diseños mios, la linea Fututango. Al jefe le parecieron interesantes como reclamo publicitario. El negocio se apoya también en el merchandising. Hay un nicho interesante...  Es de Lusiardo, no es así?. Pase el maestro lo esta esperando en el tangario.
El "tangario" es  una habitación de cuatro por cuatro, pintada de verde, con una lampara de escritorio y un viejo tocadiscos wincofon.  En las paredes hay cuadros y fotos:  bailarines, músicos y cantantes en la intimidad.  Goyeneche barriendo la vereda. Una Lita Morales rellenando ravioles.  Pugliese cortándole las uñas al gato.  Pepito Avellaneda en la peluqueria.  Troilo y dos  Manzis destripando de madrugada una bolsa con facturas de dulce de leche. Todos tienen rubricas inentendibles y aparentemente falsas. Sospecho que son dobles. "Al Amigazo Crapani, de un genio para otro genio" se lee en una foto con Gardel  en camiseta haciendo un asado, mientras brinda con un vaso durex al lado del pelado, cuya versión real esta detrás del escritorio jugando con un Poketeer, el antecedente ludico de la play de hoy. 
  - Mire. Esto es una reliquia . El único que hicieron para tangueros. Cachafáz y Carmencita  tienen que volver al mismo sitio desde donde entraron a la ronda  sin que los ganchee nadie. Raro no? Sientese, Sacamerdi.
Sigo mirando las fotos.  La de Piazzolla jugando al Pac-Man con la lengua afuera no tiene desperdicio.
-Son buenas no? Si dentro de algunos años se produjera un apocalipsis y la civilizacion o nuestra cotidiana idea de progreso colapsara, los arqueologos del futuro tendrían grandes dificultades para situar estos cuadros falsos.
- Cree que puede pasar?
- yo que se! Solo soy un modesto oráculo particular. Mi futurologia es bien domestica. de barrio marginal. Nuestra visión es limitada y no tiene guias. Se tiende  creer que el futuro es algo uniforme. Pero no. En el futuro coexisten miles de realidades. Y todas ellas  parecen bailar distinto, si lo aplicamos a la milonga.
-Usted se dedica al ramo de la adivinacion, de los oráculos, pero en el ámbito tanguero. En que se diferencia de los miles de videntes, adivinadores y chantas que andan por ahí? 
-  Todos esos tipos y tipas que se pintan los ojos, se ponen trapos en la cabeza y adivinan la suerte están desactualizados. Son anacrónicos. Las personas que consultan  no quieren abatatados ni magos que presumen de místicos con los ojos en blanco. A fin de cuentas vienen a mi consulta por una cuestión de Estatus, No necesitan saber el futuro. Sino decirle a sus amistades que lo tienen perfectamente controlado. "Antes de ir a la milonga pasamos por lo de Saulo y nos dijo que nos vamos a bailar unas tandas divinas y que no salgamos en Canaro porque el dijey la va a pifiar" En las conversaciones  es el no va mas.  Y con la emoción de la tanda y los vinos encima nadie se acuerda si el dijey pifió o no. Super glam. En cambio decir "Fuimos a lo de la bruja Lola y nos dijo que lo de las hemorroides pronto se va a curar" No. No. Muy berreta. Una bruja con una bola de cristal y sahumerios en el pañuelo ya no funciona. No es creíble. Lo sé porque  en su momento  tuve una bola de cristal con la cara de Darienzo. A la gente no le gustó.  En cambio estas indumentarias posposmodernas son más efectivas. Me parezco un poco al ocultista Alesteir Crowley. Todo suma. Estos son trajes Fututango. Muy oportunos.   Misterio y ciencia Ficcion. Irresistible. Si vamos a curiosear por el futuro mejor vayamos preparados. Porque con un deshabillé y chancletas puede que nos tomen por pajueranos y nos mientan.
- O sea que usted viaja al futuro para contestar las preguntas de su clientela ?
- No.No. Me fastidia mucho viajar y más en  low cost. No salgo de aqui. Para ver el futuro mi yo astral se cataliza a través de un proyector Goldstar con filminas tangueras y situo momentos por suceder del consultante, casi siempre entre 6 y 48 meses.
-  6 y 48 meses?
 - ese es el tiempo óptimo de una buena prediccion. A los 49 meses se caduca. Cuando ellos  vienen a mi preguntan cosas muy concretas: En que milonga voy a ser feliz? Cuando conoceré al amor de mi vida? Me conviene tomar dos copas de tinto antes de cabecear a las muchachas? Debo ir o no a tal o cual tango maraton? Puedo bailar canyengue en tanda de Pugliese? Si voy de gira con Ruperto ganare fama y dinero o solo seré un receptáculo para sus milongueras pretensiones? Casi todas esas preguntas se responden solas por la ansiedad del consultante. Son  las mismas inquietudes que desvelan a los humanos desde que el mundo es mas que una representacion gráfica en un papiro.  O si vamos a hablar en términos de tango desde que un gran milonguero detuvo su cadencia e hizo un corte que posibilitó un adorno, los que estaban afuera lo vieron, lo re-produjeron y lo copiaron para mucho mas tarde llevarlo a una lógica evolución e incluso ganar dinero con el firulete de aquel muchacho humilde. Pero el universo es así. Unos inventan. Otros hacen toda una escuela estirando el firulete.  Y luego estamos los navegantes del destino,  conscientes que el pasado es lo que queremos acordarnos, el futuro una posibilidad y el presente un adorno que intentamos perfeccionar aun sabiendo que tenemos las piernas chuecas.  
 - Un visionario, sin duda.

- Lo único que les pido a los clientes, además de la tarifa estándar son  unos trozos de cromos viejos que hayan usado en muchas milongas. Sujetando esos cromos, situo el pasado y puedo sugerir el futuro. Y después, les vendo cromos de diseño para caminar con seguridad y confianza en el presente.
- y un comerciante también.
- Cubro una necesidad. Y proveo accesorios. "Mañana en la milonga encontraras el amor de tu vida" Eso no es adivinacion, es curanderismo futurista. Ahora si decimos  "Mañana en la milonga tal encontraras una muchacha con un vestido negro. Si lo que te interesa es formar una familia, tener hijos y trabajar como un burro para soportar más tarde su desprecio y posterior divorcio, bailate una tanda de Darienzo con ella. Si por el contrario te interesa una relación plácida  cabeceala en la tanda de Vargas-D´agostino después de dos  vinos. Y si lo que te interesa es bailar bien, no vayas a esa milonga, sino a esta otra.
- Y además usted es un ventajero y un publicista. Eso es publicidad encubierta.
-No. No. es una sugerencia patrocinada.  Pero no tengo favoritismos. Mis predicciones sugieren a todas las milongas según los gustos. Si se quiere son esponsor espirituales que encaminan tu cadencia a posibles seguros y confiables. Y además cumplo una labor social encaminando a las gentes por su perfil de milongueridad y gustos.
- Y no le parece que algunas personas podrian pensar que lo que usted hace es un engaño? Una estafa?.
- Claro que es un engaño! La vida misma es un engaño y una estafa. "En el futuro todos seremos tal o haremos cual y los robot harán nuestro trabajo"   Lo ve en algún lado? Ve coches voladores? ve robots por la calle?  O solo ve mugre, basura y series que tiene que pagar y lo ponen ansioso? Florecerá la vida. no existirá el dolor. Todo verso. Despues de dos tango maratones y seis dias de trabajo seguido te duele todo.
-  Hace poco me toco entrevistar a Enzo Boateng, que también era predictologo, pero en base a la matemática...
- No siga. No siga. Conozco a Boateng. Trabaje con el.
-En predicciones?
-No. En un delivery de Sushi. Tardaba tanto en entregar que llegaban los makis calientes. Pero  mis visiones, mis predicciones no tienen nada que ver con la consulta. Es un tema aparte. Yo recibo atisbos de varios futuros.  Pero no cobro por ellos. Son visiones generales.
- Cuando su representacion astral viaja por el proyector Goldstar?
- No sea iluso. Nadie puede viajar por el proyector Goldstar. Se recalienta enseguida. Es un símil, para que pueda entenderlo. El método por el que accedo a las periferias del futuro es otro.  Pongo la winkola con la orquesta Caravelli o Frank Pourcel, me quedo dormido o semidormido y en el sueño me llegan las visiones,  situaciones, predicciones. Mi secretaria las transcribe.
- Puede mostrarme algunas?
- Si - Da vuelta la pantalla de su portátil y me muestra toda una lista titulada "Profecías inútiles":
"Gran Gamuzo se esguinza en irrealistanda gransañuda. Llamasuuuu. Vinorto. mal. El inverso no verdesea. Mules"
"Difucriacion dustrada del sim. Barbudos corremientrulan.  Uen  crazuso inmoral se tuerce en las alturas. El tiempo de las inundaciones estropea los cables del D.J. Indigno. Bronca"
"Que pena! Las marcuchas del tisicantropo con su boda crostada le arrementaron la pizzeteria! Un o dos años. Y las reformas lo mascaburriaron"
"El pequeño Metatron. De las alturas se le caen los parlantes del apocalirisis. Oa la multitud. Cuatrocientejas parejingrondis  y un cornetimba. Cuatro giruntarumbas y dos crunchengues. La empanada de chitrun con amazake no apasiona"
"Terreblible fustitango no. No/oooo. Se pinchangagó al cuete.  La disociagradacion no es asertiva. Nunca Jiordan de Tresves"
"Tritetrapan egoexhibition. Uy al cerrar!  esferiquejacion truendigososa. Cerrancla "Lsu Blatines"
- pero que es esto?
-No lo se. Esta ultima parece una exhibicion en cuatro dimensiones.  Es lo que recibo. Cuando veo el futuro mi mente viaja y se actualiza automaticamente al cuando en el que esté. Incluso algunas visiones son conversaciones. A mi me parecen perfectamente lógicas en su contexto. Pero cuando se lo trasmito a mi secretaria sale esto. Quizá son neologismos o un lunfardo del futuro. Estuve estudiando algunas y parecen descripciones contenidas en una sola palabra. Como si fueran mensajes de wasap o twiter que cuentan toda una historia. Que se yo. Tengo algunos clientes a los que les parece arte y me pagan por estas predicciones. Los cuelgan como cuadros en sus casas.
- Pero no tienen sentido!
- Tendrán sentido para algunos paranoicos cuando sucedan. Hasta tanto son rarezas.  Pero no será hasta que me muera en que le sacaran algún significado.  Suele pasar así con nosotros, los vagabundos del destino.
-Pero no son generales. No son influyentes.
- Y usted que sabe?. Hasta que no sucedan no habrá interpretes.
-  Puede ver lo que me deparara el futuro? o hacerme una prediccion rápida?
-  Eh. Si. Es hora de renovar el vestuario. Oscuros fututangos lo harán exitoso.
- Muy gracioso.
- Ah. Y una cosa mas. No contrate nunca a Jiordan de Tresves. En el futuro se quejan mucho. Seguro que lo hace quedar mal.
Salgo a la calle. Parece que ha llovido.  El futuro es un charco en el que todos chapoteamos y  nos ensucia diferente.
Digo yo, que no soy futurologo.
Creo que Saulo Tampoco.

jueves, 9 de noviembre de 2017

El cabeceo, la mirada impenetrable y la milongueridad de diseño - Por Catulo Bernal

Por inercia nos llegamos al Oriental, la Milonga al aire libre de los viernes  al filo de las once, cuando aun quedaban por pasar dos trenes turísticos con su cargamento de hurguetes y viajeros de la noche que se acuestan tarde y buscan algo autentico en los tours organizados por el "Consorcio Internacional de Milongas". Íbamos Piton Pipeta, Romulo Papaguachi, el Pibe Pergamino y El Filosofo Diogenes Pelandrun, con ganas pero sin espectativas, porque aunque la milonga mantenia la estructura pintoresca de un potrero  con su microclima agradable en delicado equilibrio por el terraplén ferroviario, los ligustros de la entrada, la pampa mas alla de la parrilla y el bosque cuidado por el jardinero japones, afuera en la ciudad el frío se colaba por todas las rendijas y las reformas redefinían su concepto de milonga rea por un diseño aséptico. Aunque el toque de distinción suburbana seguía allí con el Uruguayo Pococho  al frente de la parrilla y puchero mixto de carne y gallina anunciado en el menú invernal. Nos acomodamos en nuestra mesa bajo el limonero donde en ramas altas cuelga algún fruto salvado del chimichurri por inaccesible y los zapatos milagrosos de Plinia Perez que los muchachas malas han clavado en las alturas haciendo creer a las principiantes que quien los calce sera imbatible. Leyenda urbana que hasta el momento solo genera callo y ampolla.  La alargada sombra del Consorcio se nota. Las mesas de chapa oxidada ahora son unos bodoque hechos con cajones de manzana reciclados por artesanos de la zona. Una Capa de soldaduras estéticamente adecuadas embellece la Carlos Gardel 54, el pecio destrozado con el que  volvimos del torneo intergalactico de Truco y que se uso durante muchas milongas para colgar el embutido fresco y los tallarines caseros. Por suerte nada de la posesión Lamarquiana queda en los aguerridos modales de Pococho, que comanda a sus ayudantes Hugi y  Muni Cuervo, diestros para eliminar los desperdicios y los vinos a medio terminar. Un olor sin humo flotaba sobre  las mesas medio llenas. y Encima del poste central donde salían leds sustitutos de las tradicionales bombillas pintadas a mano las pantallas panorámicas con sus protecciones de bolsa se veían nitidas.  Aunque Gardel a veces tenia un bigote de mugre. Y si  alguna pareja bailaba siempre había entre los que miraban algunos seres mierda. Mas allá de las manchas.
- Esto se parece cada vez menos  a la vieja y querida Milonga del Oriental. Aunque por el frío externo hay menos payasos ofertando clases, servicios y viagra  - Pitón Pipeta se acomodo en su silla con todo su peso. Hizo más ruido que la sutil tanda de Canaro con Adrián, que Gabi Sodini estaba poniendo desde la cajita itinerante de sonidos, despidiendose casi del Eurosoda tango tour 2017 para volver al calor de su Barracas Natal.
- Esta peor.  Un engaño. Fijense la camisa parrillera con el bordado de Pococho. Me gustaba mas antes con las camisetas agujereadas por la polilla,   el chaleco tejido al estilo Bonanza y el pañuelo desteñido como gorro para que no se le cayeran la melena en la comida.
- Si aparecen bailarines con credenciales en el traje  que digan "Milonguero esperto" yo no vengo más.
- Eso decimos siempre. y siempre volvemos.
Romulo Papaguachi miró al terraplén, ajustándose la bufanda escocesa -  Los taxi tangos se lo van a pensar para venir a buscar negocios con el frío. Los trenes pronto vendrán casi vacíos o no vendrán. Porque nadie quiere  hacer turismo en un descampado con un falso aire campero, por mas color milonguero y local que haya. El frío va a matar estas pavadas de diseño.
-Los taxi tangos no se. Pero los  Toxitangos van a seguir viniendo. Fijense el empeño que ponen los borrachos en caerse al lado del poste central. Calculan la caída mientras recitan a Gagliardi. Que herejía!
Riquelme vino con su traje rojo de organizador con las iniciales bordadas en azul del C.O.I.
- Muchachos. Que les parecen las reformas? Vamos por buen camino!
-Que quiere que le diga Riquelme, estas mesas hechas con cajones verduleros están muy bien. .Aunque creo que poner las mesas V.I.P. al costado del ring de los titanes de la Milonga es un error. Los Titanes les quitan protagonismo. Las  grasas se ven mas hercúleas con los tiradores a juego y las camisetas tipo Karadagian con el nombre atrás. Pero parecen un poco "retocados". Ya no se sacuden los mondongos a ganchasos. Y gritan impostando mucho. 
- El espectáculo.  Todo por el espectáculo.  Aparte del guiso les damos complementos vitaminicos. Y toman clases de actuación con un actor de Telenovelas turcas. Pero lo de las mesas no es cosa mía.   Es un concepto del C.O.I. Al visitante con ínfulas de artista le gusta ver la gente bailando. Y ese era el único lugar mas o menos elevado.

- Si.Si. El humilde visitante artista necesita hacerse notar con la anónima turba principiante. Saquen numero muchachos, que el tren fantasma de la milongueridad de diseño sale en cinco minutos.
 -  No vieron los baños? Reciclamos los tanques de cal y hicimos unas piletas fenomenas  para lavarse las manos. El papel de mano sale de la boca de Troilo  y el papel  higiénico cuelga de la nariz de Discepolo y Tita.
- Maravilloso. Aunque con la música funcional Piazzolliana mas de uno lo va a usar como reservado. Y las bebidas donde las enfrían ahora, en un fiat 600 impermeabilizado?
- Conseguimos una Siam de madera. Se acabo el fuenton con hielos.
-  Tendría que habernos avisado que trajéramos gafas de sol -  Pelandrun  miraba hacia las mesas ya ocupadas por nuevas  primeras figuras en ascenso, aspirantes y metidos -  Tanto brillo me molesta las corneas y no puedo divisar a las muchachas al costado de la pista. Ni a los milongueros de verdad. Ya que esta  en reformas podría haber puesto una cadena para que  los gruppies no se le amontonen pidiendo autógrafos. Un pasarela para mostrar las nuevas tendencias en vestimenta. Y un trampolin en la sanja para los perdedores sin poder adquisitivo ni imaginativo.
- Bueno, que iba a hacer? Son exigencias del C.O.I.  Ustedes saben que esto siempre fue una milonga popular.
-Por eso mismo se lo digo Riquelme. El milonguero de antes hacia su leyenda en el misterio y en la pista. Ahora con tanta iluminacion se ve mas la mugre y la pelusa. Habia necesidad de vestir a los muchachos que juegan al fulbo con esas camisetas con la cara de Pugliese y D´arienzo?
- A ellos les encanta. Y hay que comer muchachos. Hay que comer - Riquelme se fue acomodándose el traje.
- Ahí tiene razón el hombre. Mocito Taura, muchacho - dijo Papaguachi llamando al camarero - Abandonamos el Chardonay por motivos climáticos. Un par de botellas del cabernet NUESTRO, Una picada de chorizo y milanesa agitada con pickles pero no revuelta. Y que doña Flora nos vaya  preparando puchero para seis. Como viene?
- Cargado y en su punto de caldo sabroson. Papa, calabaza, zapallo, calabacin, maíz, morcilla,chorizo un poco de col  para bajar la grasa, zanagoria, gallina, osobucco y falda.  Si quieren la versión feten-cool  sale con verduras de cultivo ecológico, la gallina  campera  alimentada con sobras de asado, guiso y cascaras de pan de masa madre remojado en vino. La carne proviene de vaca errabunda y trae esferificaciones de aceite,  mostaza en escamas y babero con la cara de Rivero.
- No.No. Digo, viene en plato ya servido o fuente ñoquera de metal?
- Ustedes los Lusiardos ya tiene asignada una olla de aluminio con cucharón a juego  para que se sirvan lo que quieran. A la "plebe insigne" se lo dan ya emplatado.
-Satisfactorio - Papaguachi ha comenzado a acumular una barriga como la de Nero Wolfe además de hablar como el celebre detective - Vendrá con aceitera girasol roja con su tarrito de mostaza?
- Eso ni pedirlo - Dijo mocito y se fue caminando a compás sobre el Donato.
La picada llegó caliente, para abrirnos el apetito junto con  las botellas de reserva genuino y el polvo residual casi tapando  el NU de la palabra "NUESTRO".  La pista estaba llena de virtuosos, malos, pero con distinción. Debajo de las capas de Técnica cada tanto asomaba algún destello.  Pocos habían que bailaran por el regocijo de experimentar el abrazo y la entrega al tango.
 -Si Garlucho levantara la cabeza...
- Quien era Garlucho?
-Ese que esta ahí. Baila mirando los pies. Una lastima.
Un ballet de comedidos invitantes iba dando vueltas sin encontrar el consentimiento de las muchachas sentadas en las mesas o en los bancos colectivos. A aquellos cabeceadores de larga distancia no les iba mejor. Un muro infranqueable de indiferencia les devolvía las miradas y las ganas.
- Esto no esta bien. hay mucha muchacha bailarina, pero no milonguera,  Fijense  como las dulces y confiadas sonrisas con implícitas promesas de buen baile que estos muchachos llevan colgadas en la cara son devueltas a la cocina del corazón achicharradas y sin ganas. Esto antes no pasaba. Seguro que tanto maniquí bailarín ha dejado todo pegajoso de soberbia.
-Si fueran gaseosos, sudantes, mal vestidos, mal bailados... Pero son gente que baila, que siente pasión por el tango. No lo entiendo muchachos. Porque en el otro extremo hay muchachas que  no le hacen asco a ninguna tanda, pero sus miradas no se cruzan. Hay interferencias.
El Pibe vino amargado - Me estoy matando a cabezazos sin respuesta. Y cuando voy a sacar me dicen que no. Me acaban de arruinar la tanda de milonga. No serán los leds?
- Es como un muro de ruido blanco. Impenetrable a todo intento. Esos chicos se están inclinando como chambelanes de palacio. Van a buscar el contacto visual a veinte centímetros de la cara. Y no son tan caraduras como algunos, que sin dudar repiten la invitacion con la muchacha de al lado. No. No. algo no esta bien.
- El redactor de milongas debe estar distraido. Se debe haber abierto la ventana de enfrente.
- el redactor de milongas? Que dice Catulo?
-  Hace algún tiempo imagine una historia sobre un tipo que escribe lo que pasará en la milonga, hace un guión, digamos, un segundo antes que suceda. Esta sentado en una oficina que da a un patio interno en donde hay otra ventana y una maceta con una flor roja y otra azul. No se sabe si los eventos son creación suya o solo es un interprete, un esclavo de dioses milongueros que guían los encuentros y los desencuentros de todas las milongas. Tampoco se sabe bien porque lo hace. Pero esta ahí, en su patio. Escribiendo. Y a veces cuando la noche milonguera es insulsa y no hay conexion ni para cabecear es porque  la ventana de enfrente se abrió y el redactor se distrajo en la contemplación de una,  de una muchacha...
- de vestido con madreselvas! - dijeron todos a una.
- Si. Como lo adivinaron?. Bueno.  El tipo está ahí. Y el guión se le escapa por todos lados y se distrae. Y entonces toda la milonga es una morondanga sin ganas ni interés.
- Muy determinista su historia. Las gentes religiosas se pregunta por que Dios - quien quiera que se esconda bajo ese titulo - permite que pasen tantas cosas atroces en el mundo - dijo Pelandrun - Siempre cometen el error de regular al creador según las leyes de su creación. Para mi El universo es como un frasco de germinados. Lo que salga y como salga no tiene nada que ver con el jardinero.
 Aunque esto de Dios Oficinista y enamorado es una interpretación nueva.
El Piropeador de Valses de Villa Martelli cayó de espaldas en el cuadrilátero de los "Titanes" levantando una importante polvareda sobre las mesas V.I.P. y haciendo toser a los "Notables" ¡Suerte maldita que escupes mis afanes! gritaba sobre actuando.
La "Plebe insigne" entre los que no había ningún bailarín de primer nivel se levanto de sus sillas buscando aire y  puteando sin eufemismos.
- Yo no creo en eso del destino. Creo que la milonga tiene sus correctores. Compensadores espontáneos.  El Piropeador acaba de compensar con su espalda.
Un milonguero enojado por el muro de miradas impenetrables agarro una bandeja de ensaladilla rusa y la volcó sobre una de las muchachas -  HUY, perdoname. Estaba tan absorto viendo como esquivabas las miradas que se me cayo sin darme cuenta - dijo.
La muchacha le descompensó la compensacion de un cachetazo.
-Ni guión, ni iniciativa.Determinismo o Libre albedrio. Por ahí es solo estupidez - Dijo Pelandrun mientras llenaba las verduras pisadas del puchero con aceite y mostaza.
El tren turístico milonguero llegaba en ese momento a la altura de la puerta de ligustros del Oriental.  con su cargamento de milongueros de media hora. Saque de la mochila los libritos de versos milongueros, que había hecho en la fotocopiadora, me puse una credencial que decia "poeta de la milonga" y me fui a vender donde los visitantes se paraban a esperar los pedidos de asado y puchero para llevar.
- Tu también hijo mio? - Dijo Pelandrun, parafraseando a Cesar.
Hasta la cita me salio berreta - Hay que comer muchachos. Hay que comer.

sábado, 28 de octubre de 2017

Primer encuentro para milongueros irrecuperables

Por fin!!! luego de mucha espectativa estamos en condiciones de invitarlos al "Primer encuentro para Milongueros irrecuperables" una iniciativa del  Fondo anti-exclusión de desacompasados y descatalogados.inquietantes habilidades en un festival-gincana  pensado para integrarlos.
Cuatro días de milonga, risas y diversión en donde aquellos milongueros impermeables a la enseñanza o que han tenido la desdicha de crecer bailando sin ritmo pueden encontrarse en sana camaradería con sus iguales potenciando sus
El Lugar: En el inmenso playón de descarga de la antigua usina para medicamentos caducados Señor Lime hemos montado esta especie de parque temático, monumento a la paciencia agotada  y al dinero mal invertido. Tres pistas tres con diferentes grados de dificultad donde nuestros díscolos elementos de la milongueridad desviada podrán por fin apreciar los esfuerzos de los que saben.
La primera pista  es un plácido paseo levemente inclinado en el que nuestros queridos participantes podrán dejarse llevar en un suave envión disarliano por los surcos que los productos contrabandeados como cocinas taesca o mesas de billar han dejado  en el cemento o ser reconducidos amablemente por nuestros boyeros de baja tensión eléctrica de doble función: llevar a los mas rebeldes por la buena senda y achicharrar a esos odiosos milongueros que tomaron cinco clases en el Verano del 82 - porque eran gratis -  y se creen tocados por la gracia divina. Empujón, despiste y Bronceado galvánico de alto voltaje. Así si vas  a tocar la gracia divina, Gilastrun!
La segunda pista es un prodigio de la técnica y la ingeniería Wincofon: Un plato circular girando a velocidad Tanturi para optimizar el movimiento de aquellos que mas que recrearse en la espera están parados en medio de la pista recordando mentalmente el paso sin que ningún músculo del cuerpo se de por aludido. Cuantos compases puede demorarse en  busca de la inspiración o  un soplo de los dioses milongueros, cuando en el abstruso machete de la maga solo se lee: ochoApasocruceavanzocierregancho? Aquí  no hay opción. Tendrán que moverse si o si. Epa muchacho, que el futuro avanza a contradireccion y si te acercas al borde con tus inquietantes caminatas puedes caer  al foso lleno de restos de cervezas compradas en la ultima tanda y no aprovechadas.  Jaja, le salen líquidos hasta de los tirantes. Otro al que se le pianta la vida  del muchacho calavera!
Para los mas recalcitrantes y cabezones la Famosa pista Alighieri de la ultima oportunidad, un laberinto de espinas y ortigas en el que a ritmo de Darienzo se irán acumulando las parejas en busca de la incierta salida. Ideal para los que se eternizan en una figura y estorban a los que vienen detrás. Cuidado chicos que nuestro dispositivo aleatorio de selección natural liberara cada tanto una bola Troilo para agilizar la ronda laberinto! Porque la pedagogía de impacto es más efectiva que el recuerdo selectivo. A que si queridos criticones!

Pero como nuestros asistentes no podrán encauzar por la senda del bien las pistas de la diversión y son absolutamente irrecuperables Hemos dispuesto para ellos la colosal pista especial de chocadores donde por unas pocas rupias podrán adquirir protecciones de gomaespuma: Panzas milongueras, culos madurados a asados y cuellos inmunes al cabeceo.  Pero no se confíen muchachos, que hasta el más acorazado puede descoyuntarse por voleos perdidos! Camaraderia y lesiones hacer amigos en el Hospital de los muñecos!

Los maestros: Tenemos lo mejor de lo mejor, la pasa de la empanada, el cabo de la guinda, la yema del huevo para que nuestros irreductibles amigos aprendan de los maestros, aquellos que se despertaron un día diciendo: Yo ya se bailar, soy un grande y voy a enseñar todo mi arte. Que cursos! que desfachatez!Miren.Miren:
"Iniciación al desarrollo y desenrollo del giro en contra dirección" Mestro Pirita, el gladiador galáctico, el satélite errante que cruza las pistas de mil festivales.
"Como concentrar el eje en el brazo, técnicas pesadas para la mujer liviana"  Maestra Lizordi, osteopata,  curandera e integrante de la academia nacional de oradores lentos.
"Distensión y fofedad en los instrumentales de Pugliese". Curso impartido por el maestro Ricardo Baba ex niño bailarin prodigio.
"Historia y revolución de la coreografía mal hecha en parrillas ruidosas" por el Ingeniero- agrimensor Tulio Roldanco.
El cuerpo mineral y el abrazo hermético. Por la economa  y milonguera radial Nilda de siemenchot
"Nociones de eternidad: Cuando un di-jey no sabe adonde va y nosotros tampoco". Por Ricardo Chocante, ex musicalizador deshauciado  e integrante del grupo de TangoRegaetton: El esquive.

Milongas y practicas. Tres noches de practica o milonga después de madurar las apetecibles delicias sorpresas del "taller de improvisación culinaria en microondas para gente que solo quiere bailar aunque no sepa" a cargo Nestor y Ramira del restaurant Nemira ahurasi 8. Dejese sorprender por lo que haya y luego vaya a digerir bailando sin prisas,  sin tandas, sin comienzo, ni final. Para que someter a nuestros queridos irrecuperables a la velocidad y la vergüenza de no saber cerrar los tangos?  que cierren cuando quieran y salgan de la pista cuando se les ocurra! Solo estamos obligados a dejar  las instalaciones cuando lleguen los seminaristas para  por el primer simposio de exorcistas ateos impartido por  la universidad Karl Groucho Marx.
Marche un endemoniado para la mesa cuatro!
 Dijeys: Una selecta combinacion de voluntarios que nos mostraran su arte ad-honoren. Quien se anima? Quien quiere mostrar lo que sabe? Y si nos cansamos el maestro Ramdom de tangos aleatorios nos hara bailar. Nadie notara la diferencia.
Actividades gratuitas: Malones y desordenes guiados a milongas aburridas. Paseo caminata por las termas de cromos desprendidos. Una noche a compás (teatro experimental a bolsillo reversible) Como hacer poesia con los pies cuando no se sabe leer(conferencia dictada por el profesor Rube Pedanti, adjunto al departamento de conductas erraticas asociadas a comportamientos artisticos no remunerativos).

Gran feria americana-boutique y mesa de saldos del tango irrecuperable: Mas de mil objetos, vestidos, complementos y zapatos comprados por impulso y revendidos que aun llevan la impregnación de famosos milongueros irrecuperables. Sienta la tentación de vestirse con el traje de bailar de Anibal Colaveta el tipo que marcaba con la glotis o el vestido lame de Tintina Clareti, la que siempre iba cinco pasos por detrás de la marca y tres del compás! Si!!! experimente con magia que no sale o monte un museo en su casa. Muy pronto sus propios complementos llenaran la exposición o la basura.
Y ESO NO ES TODO. para todos los asistentes tenemos diplomas acreditantes y una emotiva ceremonia donde se  premiara con la insignia del gran irrecuperable a todos aquellos milongueros que acrediten 50 manchas en pantalones o la misma cantidad de medias destrozadas.
Como la vamos a pasar Pebetes!
Alojamiento:
Hemos seleccionado los hoteles mas cercanos y los que por una módica suma - a nuestro favor - harán grandes ofertas.
Hotel Suckundun habitación doble. Tres noches y asado de despedida: 360,47. Con limpieza 367,47.
                                                    tres noches con sobras frías del asado de despedida: 289,47. Con limpieza y un café con leche con nata campera: 294,47
Habitación compartida con roncadores y flatuleos ( opción maximus irrecuperable)- 87,47(Muy solicitada. Hay 500 kamikases viendo este alojamiento)
Grand Pensión Babusa:  Habitación doble.Tres noches y choripan del domingo con opcion a televisor, paseo en sulki y practica gratuita en la piscina vacía por invierno: 256,47.
 Tres noches con media pensión - la otra mitad esta en fumigacion - agua caliente y niños corriendo detrás del coche en desgarradora despedida milonguera como si usted fuera un personaje inolvidable, un ejemplo a seguir o un héroe legendario: 267,47.
Habitación donde se ha cometido un crimen pasional con presencias inquietantes y goteo de fluidos: 56,47 (Apurate a reservar esta bicoca. Ahora mismo hay 34 satanistas viendo este alojamiento)
Check-in: después de "Saber y ganar"
Chek-out: 11,54 ó cuando vea  alguien.
 Aceptamos tarjetas, cheques, Asist card Milonguero y vaciamos pisos.
Inscripción: bailoacemuchonosenota@sovietmail.arghh
                    pataplancha@glupmail.crash
          
facebo: Primer encuentro milongaeuriverseible
Movil. 6857583432 (Señora Pocha)
           9876453222  (Para ir a buscar al señor Cosme, vecino)

domingo, 22 de octubre de 2017

Aventuras en Viena - Por Catulo Bernal

"Por una amiga común de nombre Griego he conocido su nombre y su labor como poeta. Si puede estar en Viena este Martes 17 de Octubre a las 22.50 horas para honrarnos con su presencia y algunas palabras al pie de las escaleras de Strudlhofgasse 8, Distrito 9 Alsergrund, le estaré agradecido y me brindaría un servicio y un favor que considero incalculable. Como sé que es un hombre ocupado puedo ofrecerle una habitación doble en el hotel adyacente, billete de ida y vuelta a partir del lunes 16 a la mañana y  algún emolumento, además de propiciar un encuentro con su amiga, que forma parte de la ceremonia. Contando ya con su generosidad me permito despedirme hasta el martes de la semana que viene, aquí, en mi querida Austria" decía el mensaje que me llego a la tablet, de parte de un tal Ludwito Feredie.
  El corazón me subió a las venas de la frente, bajo al eje y me restituyo a la mesa del desayuno sobre el café volcado. Viena. La ciudad de "El Tercer Hombre", de los palacios, el Danubio azul  y "Antes del Amanecer". El destino me ponía a mano una forma de resarcir mis desencuentros y Chambonadas con  Helena, la profesora tanguera de los vestidos madreselva, que estaría allí. Acepte en dos segundos la invitacion confirmándola por mensaje y enviando el mail con mis datos, para el check-In. Llame a Dorita Cesir, que se hace cargo de mis talleres literarios para la tercera edad cuando me tengo que ausentar y por las dudas pregunte al Pibe Pergamino si estaba en sus planes milonguear en Viena, visitando de paso  al amigazo Jorge Talquenca, migrado de Barcelona y con una practica los lunes por la noche. Resulto que le interesaba la propuesta y que en media hora teníamos los dos pasaje en el mismo vuelo, indicaciones precisas de Jorge y una guitarreada montada para la noche del lunes en su practica. El  Pibe compartiria  alojamiento conmigo el lunes y al otro dia iria  con Jorge. Si iba a encontrarme con Helena, mejor tener la habitación para mi solo. Mande a la tintorería el traje Paul Verlaine de eventos copetudos y vacié mi "Fondo para contingencias emocionales perdurables" con la esperanza de alguna retribución del Blog. La espera hasta el lunes se me hizo interminable. Helena. Helena.
Llegamos a las 10 de la mañana entre alpes y Niebla, aunque en superficie el día era luminoso. Siguiendo el mapa  virtual del amigazo Jorge  tomamos un tren desde Flughaven Wien hasta Wien Mitte y  combinamos con dos lineas de metro, sin pasar la tarjeta por los marcadores,  solitarias estructuras de caño que los naturales ignoraban. Algunos metros eran digitales y otros se abrían como las viejas heladeras Siam.  Llegados a Schottentor, el extremo de la vieja muralla  y el borde del denominado Ringstrasse -  el famoso anillo circular en donde están emplazados los monumentos mas importantes de la ciudad - debíamos continuar en  tranvía hasta el hotel. Pero preferimos  deambular  y comer por ahí. A nuestra espalda  la iglesia votiva en un parque donde los vieneses comían bollos al
sol. Delante unas callejuelas que se metían directamente en adoquinados del estilo "El tercer Hombre" con empedrado y casas de cuatro pisos,  ventanas cuadradas y columnas.  En una esquina  un grupo de obreros comía orondamente en la terraza de un restaurant de toldos verdes llamado Zum Leopold, lo que siempre es buena señal. Pedimos mesa en un chapurreado ingles y dos camareros de la vieja y ceremoniosa escuela nos llevaron a la zona no fumadores  luego de pasar delante de  una colorada parecida a Montserrat Caballe que fumaba mientras bebía Riesling. Lo mas accesible en cuanto a precio era un plato llamado  wiener Schnizzel,  que pedimos con cerveza. Resulto que era  una fina milanesa con rebozado muy cuidado,  anterior al Imperio Austro-hungaro. Un botín de guerra culinario y plato nacional, antes que nuestra joven plataforma de grasas nacionales. La argentinidad esta llena de inventos viejos.
Ya saciados emprendimos el camino hacia el hotel  en una calle casi peatonal del distrito nueve,   un palacete reformado  al costado de una escalinata con una fuente de dos pisos con un pez y un júpiter  junto a una placa en que se leían versos de  Heimito von Doderer al que el pibe Pergamino en su ignorancia le atribuyo el protagonismo de algunos chistes picantes. La habitación estaba en la ultima planta, con unas minúsculas cortinas que no tapaban la claridad ni el sol. Supe que iba a ser difícil dormir. Y mi estado mental no me lo permitia tampoco.  Jorge hacia clases y practica en un lugar  Llamado Espacio Montevideo, cerca de la Volksoper, la famosa Opera de Viena, a partir de las 20.30
junto  a su compañera Rita Caldas. Teníamos tiempo para recorrer el barrio y las inmediaciones  por 
calles llenas de mini palacetes con muchos adornos en las ventanas dejando atrás el café Français hasta llegar al ringstrasse. A ambos lados se abrían parques con arboledas de muchas tonalidades rodeando una cantidad notable de palacios, palacetes e inmensas estructuras plenas de estatuas y detalles. Muy  cuidadas, impresionantes.  Mi abuela diria que era mucho trabajo para limpiar, entre otras cosas. Vimos  el ayuntamiento  con sus torres puntiagudas, sus arcadas dobles  y sus balcones adornados con flores rojas, la sede del parlament Austriaco - una especie de partenon con figuras
Griegas y una Palas Athenea dominando la explanada con una lanza - los museos de Historia del Arte y de Historia Natural en un parquizado con ligustros verdes cuya forma me hizo recordar a  timbales de arroz basmati bañados con crema de espinacas, El Burgstheater,  teatro de la corte.  Nada de gritos, nada de papeles ni desperdicios colgando de las basuras. La policia austriaca es imponente en altura como los palacios y las edificaciones. Inmensos y rocosos monumentos disuasorios a cualquier desorden. Como no teníamos ningún apuro fuimos caminando y disfrutando, viendo como otros turistas se apuraban para ver la mayor cantidad de cosas, sin mirarlas. A uno le pusieron una multa por no esperar el verde para cruzar. En uno de los arboles del Museo de historia, una lata de cerveza abandonada relucía rebeldía desafiando la autoridad.  Ah, los turistas.

La tarde bajaba igual que la temperatura. Aunque Jorge nos dijo que en la practica habría comida casera el estomago nos dicto un nuevo parate. Nos metimos en el primer restaurant que vimos, donde con la misma ceremonia nos trajeron fritatensuppe(un consome con tiras de creppe dentro) schnitzel de higado y una ensalada de papas avinagradas. Delicado. Hecho todo con mucho amor.  Un par de perritos deambulaban entre las mesas de la antigua sala sin que los bonachones clientes se preocuparan.
Subiendo por las escalinatas de Heimito nos fuimos por una calle peatonal llena de mansiones con catálogos de ikea colgados en la puerta - el negocio no descansa -  hasta llegar a Währinger Strasse
dejando atras el café Weimar  en direccion al Volksopper y a la practica.
La Calle se cortaba antes del numero que nos habian dado justo despues de la Volksoper - que entre tanto edificio modernista o barroco era una anodina estructura circular color crema  y rojo -  antes de llegar a un confín marcado   por un imponente puente ferroviario con tres arcos por donde bajaban coches y tranvías.  Fuimos arriba y abajo con el mapa del móvil sin encontrar el sitio  hasta que nos dimos cuenta que  Espacio Montevideo era una inmenso semicirculo iluminado e interrumpido por bailantes,  un segundo piso real  al costado de las arcadas y bajo las vías por las que pasaba el metro. Escaleras, puertas acristaladas, una acogedora sala con piso de madera, techo en cúpula coquetona, grandes ventanales circulares desde donde se veia la noche, los coches, los tranvías.  Reproducciones de antiguas partituras.  Retratos de Tita Merello y Caruso pintados por el anfitrión, Oscar Moreira, integrante del cuarteto Garufa! - que hace humor en Uruguayo y Aleman -  tenor y multi-instrumentista, que estaba en la cocina preparando picadas y sirviendo vino como buen bufetero . Luego de Saludar a Jorge y a Rita nos fuimos cada uno a lo suyo: El Pibe a Bailotear con las muchachas mientras yo conversaba amigablemente en la cocina con Oscar, picoteando  embutidos, quesos, pan y un destilado de flores.
La clase terminaba. Desde un entresuelo detrás de las cortinas asomo el dijey primerizo Diego Alejandro y volvió a subir para poner buenisimas tandas. Los asistentes bailaban, comían y bebían hasta que solo quedamos los Barceloneses, Jorge, Rita, Oscar, Diego y Mariano, argentino de larga residencia en Viena. Toco el turno de las guitarras y el vino, la payada improvisada, las zambas, los viejos temas que por culpa del alcohol fueron derivando  entre carcajadas a cenagosos terrenos del delirio. Oscar y diego se complementaban bien con la musica y el humor.
Imaginen un tema de la misa criolla interpretado por  Espalter,  Carambula,  Almada y DÁngelo y se harán una idea. El Pibe Pergamino se contagio de la poca seriedad y aporto a la "Velada Paqueta" impostando la voz como  Virutita para desbarrar la zamba "Voy a comerte el corazón  a besos" en una improbableoda al amor en que  juntaban un sanwich de jamón, queso, mayonesa y el hambre pos milonga luego de amores de tandas desperdiciadas. La catarata de risas fue tan grande que casi se me olvide la cita con Helena. Casi. Una noche inolvidable en Espacio Montevideo al que agradecimos con abrazos y efusiones. 
Nos fuimos a las tres de la mañana por las calles silenciosas con tranvías pasando cada tanto. Solo los carritos salchicheros estaban abiertos y algún bohemio mataba el hambre con kectchup y picante.
El día del evento-encuentro  comenzó demasiado temprano, cuando el sol me dio de lleno en los ojos y me inquietó el insomnio.  Deambulando en busca de cafe y unos bollos rellenos de mermelada para desayunar fuimos nos topamos con la Casa -Museo Freud donde el doctor habia desarrollado la mayor parte de su trabajo.  Un peregrino expresaba su devoción acostado en la acera mientras otro se acariciaba la barbilla. Ah, los turistas.
Luego de visitar el Donau-canal nos fuimos en metro a ver el palacio del emperador en Schömbrunn. Al bajar nos sorprendió que en el parquizado hubiera muchachones jugando a la pelota y gente corriendo. "por esto se vino abajo el imperio" dijo el Pibe.
Pero el Palacio quedaba para el otro lado. oculto por dos cuadras de estructuras administrativas. De repente se abría un portal de hierro y al fondo de una explanada se divisaba  el palacio amarillo lleno de pisos, ventanas y adornos.  Uno podía hacer nacer, crecer y morir varios pensamientos hasta llegar allí. Atravesando el predio ripiado y a la derecha
Un camino lateral llevaba a los jardines, pasando por floridos parterres en donde un monje budista se hacia fotos. Detrás, otra explanada imponente, llena  de canteros con plantas y  estatuas en los costados. Muy lejos una pérgola sobre una colinita desde donde se veía toda Viena. Me senté a contemplar la inmensidad."Hermano, vos tenes que compartir un atardecer acá, con Helena. Se te va a pasar el Arroz", dijo Jorge.  Me entro el apuro. Tenia razón.  Porque esperar hasta la noche?Hice una foto del jardín y escribí un mensaje un poco cursi: "Estoy en los mismos jardines donde una vez Sissi correteo junto con a sus perritos y lacayos. Un encuentro de cine aquí seria dificultoso por la distancia de la carrera  y las piedras, pero aun así me gustaría contemplar con vos el atardecer y deambular de madrugada a la vera del Dunau-Kanal  en  donde conversaban Celine y Jessie. Te espero en las escalinatas traseras del palacio a las cinco" . Volvimos al ringstrasse para  comer,  luego de una parada en la  catedral de San Esteban, en medio de una zona irregular llena de tiendas de lujo iguales a a todas las calles con tiendas de lujo de las grandes ciudades. Jorge nos llevo  al barrio de los museos, lleno de residencias para artistos, donde apuré un sabrosisimo gulash y un spritz. Me despedí de Jorge y el Pibe, que se fueron en  tranvía.
 Lo que hiciera de ahora en adelante, debía hacerlo solo. No esperaba contestación de Helena.  Regrese al palacio y me senté a esperar en las escalinatas, pensando en el tiempo y en los amores perdidos. Las rayitas del wassap seguían sin ponerse celestes.A las siete menos cuarto y por el frío emprendi retirada. "Esta noche " - pensé

Llegue combinando lineas al Schottentor, mi base de operaciones. Me metí en la zona vieja buscando el famoso cafe Central, uno de los mas típicos de Viena donde tome Doppel Cafe y apflstrudel. Calentito, potente. Una caricia para el cuerpo. Se acercaba la hora del evento. Los nervios no me dejaron comer más. En el hotel medite,  me duche, me puse una camisa bordó, el lazo Thoreau, el traje Paul Verlaine. Baje al vestíbulo y me encamine a las 22.30 a las escalinatas del Struholf, con sus barandas verdes y blancas y sus faroles iluminando el parque. Había a un lado un hombre con una túnica haciendo invocaciones la aire. Cuatro señores uniformados en rojo esperaban en perfecta formacion al lado de un libro de un metro por cincuenta.  Tres mujeres vestidas como vestales hacían estiramientos. Un cámara con un trípode  enfocaba la escalera. Helena no estaba. Un funcionario alto con un libro de actas me pidió el pasaporte para comprobar mi nombre, rogandome que me ciñera una corona de laureles en la frente. "Que es todo esto? pregunte desorientado. "Un hapening conmemorativo testamentario" dijo en perfecto español, sin aclararme mucho.  Por la calle se acerco un Vienes alto, cuarentón, con dos perritos. Luwito. Luego de saludar a todos vino a hablar conmigo. " Catulo.  Gracias por venir. Su presencia es fundamental. Una cuestión de herencia". "que va a pasar? - quise saber. "Mi tio Rudolf Crander murió hace un mes.  Fue un discípulo tardío  de Heimito Von Doderer, cuyos versos están en esa placa que se ve aquí y pertenecen a la novela "Las Escaleras de Strudlhof"  Heimito lo echo de su taller literario. Y aunque Rudolf llegó a publicar un libro y enriquecerse como editor, siempre se lo comparó con Doderer, a quien detestaba. Cometí el error de decirle que Von Doderer era mi autor favorito. Como era vengativo y yo su único familiar vivo dispuso   por testamento que para recibir su herencia yo debía traer a tres mujeres derviches para que bailaran, cuatro legionarios  subiendo y bajando por las escaleras seis veces con su  libro, un poeta llamado Catulo improvisando versos funerarios, un exorcista turco salmodiando en silencio, dos perros meando las escaleras y una soprano griega desafinando "una furtiva lágrima"   Mientras se hace todo esto yo debo tirar huevos a  la placa. Todo esto debe quedar registrado por notario. Solo así podre recibir sus bienes. Es su forma de venganza." " Lo que no sabia  - dije - es que Helena fuera griega y soprano" . "Helena?" - Me miro sin entenderme.  Desde algún  lugar sonó mi nombre, chillado, estridente. Por la calle venia subiendo una mujer. No era Helena, ni tenia los vestidos de la madreselva. Una señora enfundada en un tapado azul, saludando ostentosa con ambas manos. Al llegar a la zona iluminada la reconocí como Alexia Chiplis una antigua alumna de mis cursos de escritura. "Ahora si  podemos empezar"dijo Luwito. A una señal todo comenzamos aquellos para lo que habíamos sido convocados: las derviches giraron, los perros mearon los escalones - a saber que les habrían dado a los pobre animales -  Los legionarios subieron y bajaron por las escaleras circulares con el libro de un metro a cuestas, Luwito tiró los huevos a  la placa con los versos,  el cámara filmó,  el notario testificó, Alexia desafinó "Una furtiva lágrima" Y yo eleve la voz y declamando hacia las sombras entone: "Se va, se va mi alma por la piedra, las hojas son testigos, el agua corre y se pierde como mi amor hacia la nada, la misma nada sin sentido. Aquí. Sin ti. Y sin sentido" y mientras recitaba con dolor y para mi recordé luego los versos de Byron: "Por eso nunca más pasearemos hasta altas horas de la noche, aunque el corazón siga enamorado y aunque siga brillando la luna"
A las Once todo había terminado. Recuerdo que Alexia propuso ir a tomar algo  en el Weimar. Al ver mi cara y mi animo se fue. Las derviches se hundieron en las sombras, los legionarios se fueron calle abajo a buscar un taxi o una ambulancia, los perros me garronearon los talones, el exorcista turco se fue a comer un kebab con el camara.   Luwito limpio la placa de huevazos y luego de extenderme un cheque por mi participacion se fue también con el notario en dirección al Palacio de abajo.
Me quede solo en las escalinatas.
Fui caminando hasta el Volksoper por si los muchachos estaban guitarreando en el espacio Montevideo. Pero en los ventanales no se veían luces. No había nadie.  Igual  que en mi habitación.
Al otro día salia el vuelo de regreso. Había quedado directamente en la puerta de embarque con el Pibe Pergamino. Equivoque conbinaciones. Al llegar a la estación del tren al aeropuerto me encontré sin saber cual me llevaba, y cuando salio el simbolito del avión había pasado media hora.  Corrí por las terminales entre viajeros plácidos, perfumes y sachetortes. Pero  el vuelo estaba cerrado.  El cheque de Luwito se me fue en comprar un billete nuevo.  Había muchos como yo, comprando en los mostradores. Las compañias deben ganar mucho dinero con los tipos despistados.
Llegue a Barcelona  tarde y con lluvia, consolandome con el recuerdo de la mágica noche en Espacio Montevideo. Esperando volver a las carcajadas y la camaradería.
Cuando encendí el móvil por fin el wasap de Helena volvió celestes las rayitas. Esperé "Escribiendo" ponía. Esperé "Escribiendo y en linea". Esperé "En Linea"Espere.
A los cinco minutos llego una foto. Helena mirando con tristeza la lluvia y la noche en la ventana.
Estuve mirando la pantalla un rato largo. Pero no llego nada mas.

viernes, 6 de octubre de 2017

ERASE UNA VEZ EN LA MILONGA - Comentarios de libros por el "Coya" Gurrietes Borges

 Con Editorial "El Croto" nunca esta todo dicho.  Hace tiempo comentamos que sus autores se ocultan bajo seudónimos para no gozar del favor del publico bajo la forma de un linchamiento  y amigos del editor- poetastro Dalmacio Ganci. Seres con graves problemas de comunicacion que no sabiendo como organizar una fiesta sacan libros como excusa. Solo así se entiende este nuevo intento, esta absurda cruza entre Leone y Demare que da como resultado un Pekinpah sin la violencia coreografiada pero si con la escritura a cámara lenta. "Escribí un libro muchachos" -  Dice un tal Ramonchu Cadelsia. Se llama "Erase una vez en la milonga"  Hacemos presentación? Ponemos un diseño de tapa robado a Jim West?. Si! Copetin, copas, amigos. La promesa del encuentro y el desbande mental  contenido por el happening berreta.
Pero vayamos a ver lo que Ramonchu, el gandul de turno,  ha escrito a la salida de la matinee o luego de la siesta milonguera.
 En un pequeño pueblucho  famoso por sus juergas, milongas de mala fama y duelos de pasos rápidos se han perdido los códigos e impera el caos. El sheriff que echaba a los gancheadores altos, los topadores y otros rufianes se pudre al sol abonando un cantero de shitakes para rissotto. Su estrella de chapa con la cara de Contursi se  oxida en la lluvia, agujereada por  un proyectil salido del fino taco de hierro con estrías de Grabiela Grilli  la líder de "Las firulas" a  quien le molestó que el finado reprochara un retroceso cuando bailaban Rodriguez Peña.  La banda esta integrada en su mayoría por bandidas que adornan demasiado y se recrean en sus misteriosos voleos sin importarles el compás, junto a bribones de tango lento y sanguchito perpetuo. Por el otro lado y con milonga propia otros malandras: los "Tornillos"  liderados por un tal Jeison Baiut. Abrazadores torsivos, derrochadores de topetazo y adelantamiento por derecha, rufianes enardecidos por el giro barato y el vino al que le agregan un grano de aji molido mientras trafican pasos y secuencias. Ambas bandas responden a las ordenes del "Jefe" local  un usurero de pasos y complementos  llamado Saturno Borras, con la cadera envuelta en corsé de fierro con remaches y tornillos y una sustituta mano de cedro fileteada por un artista local.  Es el bailarín mas tosco y malo que ha dado el tango. Pero es el jefe.  Y nadie, nadie le "baila" al jefe. Como bien sabe la milongueridad de bien, obligada a tomar clases malas adrede, comprar horribles complementos y bailar discreto mientras entrega su abrazo y sus bienes a las milongas de  las bandas pactadas a moretones en días alternos. El domingo El jefe baja a marcarse unas dificultosas tandas con alguna moza del pueblo custodiado por las dos bandas, que riñen, se abroncan y pleitean disputando alumnos. Y si algún imprudente baila mejor o un cazador de pasos se hace el vivo se lo entierra con los cromos puestos en algún establo y su bolsa de zapatos vacía pasa a  engrosar el altar de un indio de madera con la cara de Troilo mientras las comadres comentan: "Ya le tocaron la cumparsita a otro"
 Desde el desierto llegan los héroes de la novelucha. Al tipo se lo conoce como "El chato". Viene montado en un tobiano con alforjas rojas y portatraje raton. Nariz torcida, boca firme, mandíbula acostumbrada a encajar golpes y cabeceos no queridos, un ojo penetrante y el otro oculto por un parche de cuero en el que ha dibujado un Di Sarli sonriente. Lleva el obligatorio negro con tierra en camisa, pantalón, pañuelo y chaleco. En las caderas asomando de dos cananas  sendos zapatos viejos de taco francés con gatillo y puntera de plata. Solo le queda una matita de pelos por un mal servicio a los indios Blackfoot  con un escalpado casi integral cuando intentaba venderles un "Tónico milagroso de bailar canyengue" bajo un sombrerito coqueton con cantimplora para juntar la lágrima asomada. La mujer, montada en una yegua roja ruana en cuya anca hay cruzada una  "justificadora-ametralladora de castigadas"   responde al alias de La Ronca. Morena con peinado al hombro y mechón caído sobre el ojo castaño, vestido de tiras cruzadas en cuero azul, medias con guardas de picas rojas, zapatos de taco aguja en 6 centímetros terminados en diamante, un rociador por perfume envenenado y  un juego de puñales arrojadizos a modo de cinturón o presillas para el pelo. Alquilan un salón al lado del bar, una bañera de lujo con solo tres usos de agua y un escalón donde desplegando las alforjas venden complementos tangueros hechos en cuero.  " Escuelita Mochin. Clases de tango y técnica. Todos los niveles" dice el cartel que ponen en la puerta junto a un dibujo en el que se los ve en pose con ropas rojas y zapatos a juego.  Los sufridos  hombres del pueblo, curtidos en un tango sin figuras, observan con temor  a los insensatos. Las mujeres se acercan primero tímidas, a la clase, sin animarse a entrar. Desde el otro lado de la calle cuatro matones grandes con pantalones de cinco pinzas hechos en cuero de oveja y  con tirantes fantasía recalan en la "escuelita", con botellas de vino Carlin y prontos escupitajos de huesos de aceituna empanadera  a los pies del chato. "Acá no queremos palurdos que enseñen esas cosas de tirifilos y blanduchos". Las mujeres que vienen con ellos comentan despectivas insultandolos:  "Solo tenemos un nivel para los que quieren bailar mas mejor que el jefe. Nivel muerto "  Se despliegan en circulo rodeando a la pareja prestos a iniciar  sus mortíferos  sanguchitos lentos.  El chato hace un giro con disociación y en el mismo movimiento ganchea a la altura de los huevos a las cuatro parejas mientras La ronca tararea "pobre mi madre querida" y con sus tacos de diamante les corta las tiras a los zapatos altos de las mujeres. Las cuatro parejas no han hecho ni cuarto lápiz y ya están tendidas en el suelo. Uno incluso  en pose final. Los sobrevivientes salen corriendo. Descalzas y chillando.   "Esta resbalusiando mucho ese  parquet" dice el Chato y se moja las suelas en el bandido cumparsitado(sic). Apractiquemos ganchos, que pronto van a llovernos castigadas tarambanas."
Mas tarde Son las "firulas"  las que se acercan con sus milongueros lentos.  las vieron venir como un banquete de mitológicas medusas, serpenteando adornos sobre el compás vacío y queriendo quemar los complementos. " Piojulisos, estas porondangas llevasenlas al Luna"  dicen,  con una jerga que es una mezcla entre Anthony Burges y Giribaldi,  no se si  intencionadamente mal escrita o solo copiada del traductor lunfardo-español de Google.  Los puñales trazan el aire y redibujan permanentes  a las runfleras  y sus secuaces clavandolos en postes donde se quedan  "haciendo inútiles adornos en el aire como vampiros milongueros queriendo alcanzar sanguches de milanesa picada"  Imagen esta que no alcanzo a comprender.
Como casi todo el propósito del libro.

Luego los dos hacen visitas de cortesía a las milongas rivales poniendo en ridículo a los bandidos y despreciandoles las empanadas.  Dejan bajas en ambos bandos por bubon, lesión, o cese definivo de negocio por la "justificadora". Las gentes buenas del pueblo comienzan a bailar con estilo propio y a perderle el respeto al jefe y su caterva.
 Las dos bandas  deciden unirse para echar a los intrusos que "enyenan de babosos cargoseros las pistas y nos roban la estela que con tanta coreo semos sabrino ganar". El salón de clases esta lleno de hombres y mujeres que pulen sin miedo su cadencia.  Abusando de su habilidad  el Chato y La Ronca deciden montar una milonga el domingo trayendo a una pareja de bufeteros amigos que abren la cerveza con las uñas y sacan las empanadas del horno con la mano mientras reparten tortas. En la milonga del jefe solo están las dos bandas. "A bailar. Quiero gente que baile conmigo", dice Saturno. La mitad sale a la pista para que el se luzca  haciendo esfuerzos para bailar peor. Pero no se puede. no se puede.
Tres tandas dejan un tendal de cumparsitados  por fuego cruzado. Hasta el mismo Saturno ha quedado empalado en su corsé con un taco clavado en la frente por el que ya le sale el brindis final . Solo quedan en pie para disputarle la milonga a los héroes los cabecillas y algún lugarteniente.

Llega el relamido duelo final, la famosa escena de venganza donde este miserable Spaghetti-tango se resuelve. En el capitulo anterior se da a entender que   La Ronca busca saldar cuentas con  la Grilli, porque se le fue de gira con una pareja de baile y de vida.  Chato hace años tiene un asunto pendiente con Baiut "Me enseñaste mal el ocho. Me lo hiciste practicar mal 2 años. Y ahora no me puedo sacar el defecto" - dice con su único ojo echando chispas.

Ya se imaginaran los resultados. El cruce entre western y musical tanguero es un absurdo y una fantasía. Codumila intenta mostrar los duelos como si fueran coreografías tangueras, sugiriendo incluso temas, versiones de orquesta e interpretes antes de los momentos culminantes. Lo que ralentiza la acción y diluye  su escaso talento  narrativo. Frecuentemente hay que volver páginas para saber que esta pasando. O adelantar con la esperanza de llegar al final cerrando pronto. El engendro esta cuajado de  Frases rimbombantes y repetidas:  " Como verseriés con la punta en medio de la ronda  te voy a añacar el lonta",  "No empieces a D'arienzarte  que cuando vos tenias los tiradores flojos ya yo(sic) los criaba como caminito del Inca"  "Acabuchate ahora pilicuis que viene un milongon y vos hace rato te sentaste en el cordón viendo pasar la marcha" o "Me queda solo una sacada por atrás y me parece que te la via encajar con caldo  en el corral de las criollas". Metáfora esta que recuerda aquellas kennigar a las que alude Borges y que proponen  un híbrido triple entre vaquero, milonguero y saga.
Ahorro a los lectores la recreación del duelo final con tres parejas y los buenos bailarines del pueblo esperando el resultado mientras  comen  empanada y toman vino. La banda de flauta, guitarra, violín y banjo toca Lomuto  en el tejado. Una banda de pibes quema hormigas con el brazo fileteado mientras las parejas se estudian.
Como dije, una nueva aberración que seguramente habilitara algún copetin y posiblemente alguna película de bajo presupuesto.
Que sin duda será peor.

jueves, 21 de septiembre de 2017

LOS GONZOS Y LAS SOMBRAS (T.V En Milonga del Oriental) Por Catulo Bernal

Piton Pipeta  entro al bar roñoso entusiasmado al punto de iluminar con sus ojos de místico la alicaída vitrina donde se acumulaban como morsas al sol milanesas para turistas demasiado bronceadas."Van, vann...van a hacer un programa de television con Una artista" . Parecía un chico que intenta imponer su  voz ante la indiferencia de los adultos "Me, me  pidieron ayuda, me, me preguntaron por milongas y gentes para entrevistar y los mande al Oriental" dijo por fin animándose incluso a pedir una media luna con jamón y queso.  Pero la Milonga del Oriental no era lo mismo desde que volvimos del Festival tango Divino. Trenes turísticos inquietaban las pistas hasta la medianoche. Un cubo de pantallas sobre el poste central difundía el baile de los eximios y anunciaba tandas y visitas como el panel de una terminal de ómnibus. Hasta las doce la pista estaba copada por taxitangos y decoradores de pasos que se iban con el ultimo tren, llevándose las delicias de la parrilla en viandas plásticas. Así y todo era viernes y somos gente de habito. Así que fuimos, con nuestras mejores ropas desparejas a sabiendas : moño de lazo, tirantes con la cara de Donato, un circulo oscuro de ansiedad bordeando la mirada para  ocupar nuestra mesa bajo el limonero y sobre el blanco mantel lleno de versos, plastificado por la manager de comida doña Flora, en la vana esperanza de mi futura gloria.  La pista estaba llena: muchos muñecos de cera de 40 clases, algunos novicios, un par de promesas al borde de la caducidad.  Casi ningún conocido. En las mesas los nenes del galanteo y algunos perdedores buscando su  contagio se repatingaban con sus vinos y su comida viendo el espectáculo de la soberbia o haciendo cita de cena y murmullo para volar temprano . Un par de estudiantes de filosofía esperaban a Diogenes Pelandrun con una copa en la mano. " Diganos la frase del día maestro, enriquezcanos" imploraban. Pelandrun dijo  "Me olvide las pizzetas con sofismas sorpresa y los pensamientos, que tenia atados con una gomita se me quedaron en el bolsillo del otro pantalon"  Como no entendían la ironía el pensador dijo:  "Haganse ver" su lacónica adaptacion del "Conocete a ti mismo" y los mandó a enriquecerce con mas vino.    Al pie del poste central  bajo la iluminacion de las pantallas panorámicas donde se podía seguir la evolución de una pareja bailando Inspiración"  en 360 grados   había un trípode con una y un cámara. Pude ver que plantada sobre el terraplén había otra como una ametralladora de las películas de Pekinpah. "Si fuera posible cargar de tango verdadero esta cámara les dispararía a todos estos usurpadores una descarga en pleno vientre. Caerían en cámara lenta, y al levantarse se pondrían a bailar desde adentro" Pensé.
Todos corrían para salir en cuadro.
En el cuadrilátero de los "Titanes de la milonga" no había lucha. Gancheador de Once vs. el sobaquero enmascarado se había transformado en dos parejas correctas bailando correctamente su corrección sin alma Deje caer la cabeza y vi que justo encima, en el terraplén habían trazado un camino entre cardos y ortigas, la protección natural anti-colados.
Riquelme, vestido de anfitrión amable  respondía a las preguntas del equipo. Otros desconocidos esperaban para la entrevista. A saber de que asilo de nostalgias los habrían sacado.
Pibe Pergamino salio a bailar,  aun cuando las tandas proporcionadas por Demento Dijey no  entusiasmaban. El Indio Martín llegó con su caballo  desde el confín pampeano y sin Laura, la muchacha con la que quise tener algo en tango Divino y se fue con el. No quise preguntar.
 "Esto es cartón, y pintura, tan real como un bailarin de postre, Hasta el circo más complejo tiene nostalgias del mono y el payaso, dijo Pelandrun. Nos sentíamos extraños. Entre el C.I.M (concierto Internacional de Milongas  y la television nos habían robado la autenticidad.  Solo los chorizos,  las asaduras, las abundantes bandejas de papa y milanesa, se veían verdaderos.   Pedimos el consabido chardonay, la ensaladilla rusa con pollo en hebra, la picada con su lago de mayonesa al centro. Pasadas las doce cuando se fue el ultimo tren turístico uno del equipo televisivo corto la vía con una baliza señalizadora como si fuera a disuadir a aquellos trenes oscuros que pasaban desde el futuro o el pasado.   Un segundo después, pitando "Tinta roja" un tren pequeño decorado con cartón y corrugado llego desde el otro lado. Fileteado al costado se leía "El tangueñito" . La Bailarina Vilma Diotudey y su compañero Ruben Cases, se asomaban desde una ventana. Pasaron la rampa de turistas, a pie de parrilla.  Era preciso que el tren apareciera desde la bruma choricera y poco iluminada como llegando de post guerra. Las cámaras todas  lo siguieron, atravesando rasantes la pista, los bailantes casi en la misma pose de las fotos de facebock, los pasos sacados de un paquete y ensayados a la mañana.   El conductor ubico la puerta justo en el sendero libre de cardos.   "Invierno" de Canaro se transformo en "Saludos" y la pareja comenzó a bajar por el terraplén. Mire la pista apisonada. Milongueros anónimos se habían dejado la vida en noches y pasos para que esos figurines desplegaran como un ballet erróneo su impostura. Quizá en ese momento todos sentimos que eso era intolerable. A fin de cuentas esa era nuestra milonga, el sitio donde nos sentíamos a salvo de la angustia existencial. Hubo un concierto no planeado de miradas, gestos, cabeceos, movimientos. Como criaturas abisales asomando desde un mundo desconocido la aristocracia del compáś salio a la pista. Borrones de vida y mugre con su estilo gonzo lleno de tachaduras, con su imperfecto paso y su intimo abrazo, con todos los blasones de la supervivencia  manchados por la sobras de  tantos banqueteos a los que no habían sido invitados comenzo a cadenciar en forcejeo. Los perfectos se vieron abrumados, sumergidos,devorados por la pista anonima y  sin espacio para la coreografia. Disgustado el productor hizo una seña, un retroceso. "Paren la ronda! "grito. Vilma  lo vio y perdiendo la gracia con la que bajaba, ofendida por los nulos modales y códigos del productor comenzo un retroceso en subida hasta el tren. Al volver  el taco derecho se torció y lo siguió el izquierdo. Manoteo desesperada a su pareja, arrastrándolo en un alud humano . Fue tan rápido que solo Pelandrun se movió para poner a resguardo su copa. Levantamos a Vilma como pudimos pero el daño ya estaba hecho: El tobillo derecho se le había torcido y no podía pisar.  Hubo corridas, carreras, desmontado  de equipo, lamentaciones.  Vilma le reprochaba llorando al productor "Como vas a parar la tanda, como vas a parar la tanda?.  El tipo se agarraba la cabeza" Pero pedimos permiso. Pedimos permiso al C.I.M" "Que C.I.M. Ni que CIM!. no le pediste permiso al tango pelotudo!  "gritó  la bailarina con honestidad.  Se había prestado a un desatino y estaría sin bailar, por lo menos un mes.  Llevaron el tren a la rampa y por allí la subieron, junto con los equipos.  Riquelme iba y venia al igual que Pipeta, con una botella de wisky en la mano y tan inútil como los dioses vikingos cuando la ramita de muérdago atravesó a Balder.  El tren arrancó, casi dejando atrás el cartón y el corrugado. Piton Pipeta se dolía diciendo "Tantas gestiones y ni las gracias me dieron" Se las hubieran dado si la grabacion del programa se hubiera realizado sin contratiempos? Creo que no. El tiempo del artista siempre es valioso a diferencia del de los comunes, que deben contribuir desinteresadamente a la gloria que so se han ganado por anodinos y molestos.   En las pantallas de cubo donde la misma pareja eternizaba la cumparsita en tetravision un gracioso colgó el momento de la caída, grabado por su móvil. Mientras el tango y el cansancio volvían a la pista algunos elementos de bien lo interceptaron y le tiraron el móvil a  la sanja.

sábado, 2 de septiembre de 2017

TANGUESTEIN O EL MODERNO PROMETANGO

Editorial "El Croto" el supermercado de las letras malas en un intento de redención?. Acaso los descarriados dueños del engendro han apostado por un editor solvente, han contratado a un Poe de entre casa al que luego echar por la puerta y abocarlo a la miseria?  La apuesta editorial parece más de lo mismo, pero esta reformulacion del pavoroso leiv-motiv de tantas malas y buenas películas es algo más de lo que se muestra a simple vista, como el libro de Mary Shelley que los ignorantes solo Tanguestein esta mas cerca del dilema moral, de las consecuencias de jugar con la muerte y crear vida y puede ser un poderoso espejo en el que reflejar nuestras miserias. Pero vayamos sin más a comentar esta rara avis de una tal Ewina Guribi.  Tanguestein es una profesora, un bióloga, una  científica enloquecida  cuya pasión es la milonga. Experimentos anteriores nos la muestran como una   exaltada en búsqueda de la inspiración que le permita sintetizar el A.D.N del milonguero perfecto y así ser la primera en unir ámbitos tan dispares como el del tango, la vanguardia científica y los discos de The Cure. Se deja caer por las pistas con sus modales tímidos, sus invariables tonos oscuros, su olor  a formol y su entusiasmo que la lleva a bailar mal junto a su pareja y ayudante Trombo, fanático de Sonic Youth que ha sido atraído por el trajín semanal de la milonga sin descanso. Ambos se dejan fascinar por los viejos milongueros. Ella los ve brillar cada vez menos y siente con dolor como se van apagando sin legar su testimonio, aquello que los hacia únicos, mal interpretados por otras formas de enseñar y otras dinámicas. "Tantos pasos, tantos estilos, todos se los llevara el tiempo, todos sin remedio pasaran a formar un caldo informe en donde no se vera ninguna sombra, nada saliente, solo destellos de singularidades asomando como trozos de algo que alguna vez tuvo vida" reflexiona amargamente "Todos esos abrazos sin la guia de los viejos se irán transformando en escaparates sin corazón" . Cansada de esperar que la saquen -por su apariencia solo baila con Trombo, que no lleva el compás- decide  en noche de insomnio    crear al maestro perfecto, el milonguero definitivo, dotar de vida a un cuerpo múltiple, hecho de miles de grandiosos milongueros y fabulosas bailarinas que encuentra por datos o memorias, profanando sus sepulturas para obtener muestras de tejido que le permitan obtener Un ADN. múltiple e inmortal, un archivo viviente de todos los estilos individuales posibles, que sea capaz de fundir su cuerpo en un abrazo, un raro abrazo inolvidable.  A partir de cultivos celulares que llevan toda la información genética milonguera sintetiza un cuerpo  que mantiene en suspension y hace crecer con levaduras. Logrado esto solo le falta animarlo.
ven como un engendro torpe,  símbolo del mal y lo diabólico enfrentado al bien.
La descripción de la noche en donde el engendro  cobra vida  es una pesadilla hecha a valses sonando juntos con sórdida cadencia. Una cacofonía de truenos y relámpagos inquieta al ático. En un Quincho sin techo Irene Tanguestein ata a la criatura -  que es  Androgina y de apariencia indescriptible -  a cuatro vitrolas de cobre apuntando a la tormenta. Bajo una campana de sanguches con una calcomanía del cachafaz la piel multiforme del engendro espera inmóvil.  Una sucesión de truenos baja por las vitrolas  curvando el cuerpo en espasmos galvánicos. Pero nada sucede. La doctora Tanguestein golpea en vano el  pecho y media hora mas tarde se da por vencida. Se encierra en su cuarto y pone uno tras otro los éxitos de D'arienzo. Suena "El Huracan" y Entonces oye unos pasos en la sala contigua. En la oscuridad la criatura baila imposiblemente, pletórica de vida, con pasos olvidados, con un cuerpo que es a la vez todos los cuerpos, con un paso que no es ninguno, con los dos brazos en alto y sin abrazar, ansiedad y espera, líder y follower al mismo tiempo, sin ser nada. Otra sucesión de relámpagos revela  la horrenda cara de la criatura que padece con los ojos diferente inyectados en vino  y melancolía. Los pies que quieren ser cuatro y solo son dos, aprisionados por un giro sin consuelo implorando milonga. La criatura tiembla, su olor es a la vez repulsivo y casi sexual, su aliento cloaca y verso.  Reprimiendo una nausea profunda Tanguenstein se encastra en su criatura, buscando  la cadencia. Es en vano. El monstruo no puede abrazar. Quiere ser toda la pareja y su cerebro escindido enloquece. Impotente la doctora abraza y obliga a hacer unos pasos. Gira, gira y gira con el, sin encontrarse y sin reposo.  Se desmaya, revive. Vuelve a desmayarse. El providencial cese de la música hace parar a la criatura. La mujer ve por fin lo que su afán ha creado.  Con la mismas escobas ahuyenta a aquel ser increíble que domina todos los estilos sin entenderlos.  Canaro!!!! grita con voz doliente el pobre monstruo que es a su vez recipiente del movimiento mas excelso y  el cuerpo mas horrendo. Huye sin entender el repudio de su madre, la única  que puede darle algo de cariño. Mata a Trombo en su huida  y  se pierde en las sombras, caminando sin propósito con el andar cadencioso de años de desengaño concentrados en apenas media hora de existencia. Lo que sigue es un vagabundear errático de conocimiento en busca de milongas. Roba choripanes,  empanadas y vasos de vino semi llenos para comer, se hace un traje amorfo y unos zapatos de taco francés y taco aguja al mismo tiempo.  Lee a Platon, a Borges, a Carriego, a Patricia Highsmith y a la Pizarnik. Es inútil que hable, que intente comunicarse con sus congéneres. Tiene una bella voz y poemas a flor de labios, pero su figura y su hedor complejo  hace correr a aquellos con los que se cruza.  Desde los ventanales ve las rondas y sabe que jamáś podrá bailar allí, pues  tiene todos los tangos posibles hechos furia en el pecho. Confecciona una mascara, - mas bien una careta sostenida sobre sus orejas con cordeles - un sustituto de rostro que resume a Gardel y a Tita, se viste con un traje unisex, se calza los zapatos, se tira medio litro de colonia "La Franco" y "Givenchy" . En la penumbra pasa por practicante de Tango nuevo amante de  tango maratones o un partidos de fútbol. Sin saber que hacer se cabecea y se acepta. Entonces aquel cuerpo sin paz va al centro de la pista y canaliza los movimientos, con los dos brazos en alto, girando y girando sin satisfacción en un frenesí de paso y adorno, de espera y cadencia. El movimiento es perturbador y brioso.  El A.D.N. de miles de cadencias olvidadas se canaliza en aquel ser único.  En el entusiasmo los cordeles se aflojan revelando la cara de rasgos y colores imposibles. La camisa/ vestido se rasga mostrando el pecho irisado de vellos  y pezones diferentes. Los milongueros gritan, la ronda se detiene. Hasta la música huye de la sala.  Los borrachos tiran vasos, las velas vuelan de las mesas. Ser huye.  Una turba enloquecida que se anima coreando "Una carta" inicia la persecución con los tacos franceses y aguja en alto.  Al borde del colapso vuelve al hogar de su creadora para pedir explicaciones, a rogarle modificaciones para que una parte sea abrazo, a pedirle una escisión o una criatura complementaria.  "Tu me creaste, me hiciste con esta maravilla que no puedo expresar sin infundir terror, Todos los tangos del mundo y todas sus angustias viven en mi y de nada me sirve.  Porque todos ven el mapa del tiempo y la repulsión en mi.  No me abandones ahora, porque esto que hiede, que te repugna es mi alma que no puede tocar y nadie toca "  La doctora huye asqueada  de sus  remordimientos y emociones , de su necedad. de la locura.  Ha jugado a Diosa y no puede controlar su repugnancia y su asco, algo que a nuestro mismo creador, si es que existe, debe de sucederle a menudo. En el final luego de abandonar a la doctora, la criatura sube hasta la sima del K.2 y allí, cantando tangos tristes de Discepolo se hunde en el hielo perpetuo haciendo pasos imposibles que nadie verá jamás.
Tanguenstein.  La fabula es suficientemente poderosa para no hacer mas comentarios.
Si editorial "El Croto" fuera una editorial seria y no una payasada inventada, creo que este es el libro que les gustaría editar.

jueves, 24 de agosto de 2017

MILONGUEROS QUE SE VOLVIERON LITERALMENTE LOCOS POR EL TANGO II

Personas normales, seres cuya mente comienza  a obsesionarse con una sola idea: Bailar, bailar y bailar hasta que el hilo que sostiene su frágil realidad se rompe y la cordura que los mantenía al suelo  los deja girando en el delirio de su sin sentido. Conozcamos mas  de estos intrépidos exploradores de la demencia.



LOS CARCAJADA TANGO CULTURISTAS:  Su caso es frecuente, pero no común.  Eran bailarines normales hasta que se les puso en la cabeza la meta de todo innovador: romper con todos los esquemas y hacer un baile único y nunca visto. Este tipo de pensamiento a no ser que provenga de alguien verdaderamente genial busca el atajo desdeñando el método: Se rompe todo, sin  haber llegado a armar nada.  "El final, el final lo es  todo"  era una frase que volvía recurrentemente mientras insomnes veían el canal de deportes con los pies gastados de tanta innovación. Entonces todo cerró. El concepto genial se unió a la acción y se produjo la epifanía .
 La primera vez que mostraron su arte en  medio de la pista nadie lo entendió. Después tampoco. Cierto es que tenían un problema grave:  La fluidez de su movimiento se limitaba a ir de una pose a otra, como fotografías estáticas pasadas lentamente por una abuela miope,  componiendo en tres segundos una pose que duraba diez mas con el aditamento de gestos de tensión, fuerza y gritos, la misma rutina que ejecutan los fisicoculturistas en competición. Este  baile, llamado por muchos Estilo diapositiva  o baile diarrea,  los excluyo inmediatamente de todos los ámbitos milongueros. En vez de asumir el error  los Carcajada optaron por llevar adelante su locura con el mismo método de muchos mediocres. Apelaron a la discriminación, la frustración del artista incomprendido,  recurriendo frecuentemente al famoso "El mundo no está preparado aun para nuestro baile"
A fuerza de perseverar lograron dos master-class en cabarets en donde les pagaron con 10 billetes de cinco  fotocopiados.
A veces se los ve haciendo su tango por las calles del centro, ganando algún dinero a costa del rencor de la estatua viviente.


LA SEÑORA CHEGUSAN Y SU PAREJA. Venia a la milonga muy temprano y se sentaba en su mesa reservada. Era buena bailarina pero nunca la sacaban mucho pues los supersticiosos de la milonga le tenían un poco de temor. Máxime cuando al comenzar una tanda se paraba sola en la pista y comenzaba a bailar como si la llevara un duende o alguien invisible.  Además de bailar sola sus movimientos eran exagerados, altos sus voleos e incluso sus adornos que lisiaron a mas de una persona. Cuando la tanda terminaba La señora Chegusan iba hacia la pareja a la que había topado y casi llorando les rogaba que perdonaran a "ATilio". "Ya saben como es de orgulloso", les decía.  En los Brazos de "Atilio" la señora Chagusan era un arma con las piernas cargadas. Volvía a la mesa, se ponía a gritar  con su interlocutor invisible, lloraba, se enojaba y tiraba todo el vino al aire, manchando siempre a algún milonguero que pasaba.  Quizá estaba cansada de planchar en todos lados y su mente concibió esta pequeña venganza. Quien sabe.


EL QUE COMPRABA PASITOS. Vendía pastillas, empanadas, alfajores, pañuelos y perfumes por las milongas, con una bandeja de chocolatinero.  Su discreta camisa negra fue transformándose en un traje estándar del tipo casino, con el que voceaba sus productos.  Cuando las milongas se acababan solicitaba cortésmente permiso y barria la pista donde se habían dejado el alma los grandes, siempre los días de exhibicion. De esas operaciones surgio un comercio con otros productos selectos no promocionados, de los cuales el menos nocivo era el viagra.  La selección gourmet de pastillas solo ofrecida a entendidos incluia  lapices de Misse, Sacadas de Naveira, cambios de frente de Salas, adornos de Geraldine, caminata de Montes. Todo en cajita de color madera, con las letras pintadas a mano en fibron o esmalte.  Incluso proveia droga dura: una secuencia multipasos combinada de varios bailarines con vitaminas y ginseng. Entre los junkies de figuras destacaba   Toto Criveta,  mal bailarín que en vez de tomar clases se endrogaba con todos los productos del mercader y   el convencimiento de los que llevan la fe en los milagros hasta las ultimas consecuencias. Su tango no mejoro y  todo su dinero se fue en milongas y multipasos. Crivetta comenzó a vender también en otras milongas, fraccionando las pastillas - que solo eran polvo de pista con azúcar glass -  para pagar su vicio. Estafo a su empresa, se metió con prestamistas y justifico lo imposible por el multipasos vitaminado Sandokan.
Ahora esta en la cárcel donde cada dos días pretende que le pasen la "Pelicula de Chicho para aprender tango tras las rejas".
El mundo esta lleno de ilusos.

RAMON GASARDA. EL CRUZADO DE LA TANDA: Bailarin mediano su vida discurría placida hasta que comenzo a creer en una orden casi militar una cuyos orígenes se remontaban a la edad media y tenían alguna conexion con los templarios:  "Los pobres soldados del paso de la Clase de Ramon" o "Tangarios", como se los conocía vulgarmente. Su  mision  proteger al bailarin primerizo y al indefenso de maestros malhechores, malandrines, golpeadores y giradores sin compás  hasta que se transformaban  en Milongueros normales. Segun Gasarda, en las milongas de antes había un miembro o dos de la orden,  tipos oscuros que bailaban cruzado, pero encarrilaban discretamente las tandas, con su lema: "En tu gloria paso, en tu gloria, nunca en la nuestra". La mala alimentación - vino moscatel y croquetas de mortadela -  y una encarnizada batalla casi perdida contra inescrupulosos y ventajeros  había diezmado a los Tangarios que en sus momentos de mayor poder bajo el mandato de Romualdo Nicolás Pirola, ultimo gran bailarín suprema con puré llegó a tener hasta 200 caballines milongueros  y 100  peonachos sin pasos. El convencimiento de Sagarda era tan grande que de una milonga a otra el mismo se invistió como "Tangario" yendo a bailar con cota de malla, un peto con el dibujon de un mocasin charolado en rojo encima del corazón y  un pequeño puntin de metal reliquia traída de los santos lugares con un fragmento del fémur del Cachafaz.  Su gesta como cruzado duro poco. Lo echaban de todas las milongas por su comportamiento agresivo y el ruido del cilicio.
Con su armadura a cuestas y sus zapatos a modo de escudo llamo a todos los hombres y mujeres de bien para iniciar una tangada santa contra la cumbia y  el reggaetton que fracasó por falta de financiacion y perturbados. En una cruzada un poco mas modesta se propuso combatir a los inadaptados y recuperar las milongas al aire libre, las únicas en las que su comportamiento fanático no parecía molestar.
Yendo a disciplinar con su puntin "Gasuso"  a una pareja que movía la cadera con poca milongueridad en un paseo marítimo perdió pie y cayó al agua.
Es lo ultimo que se sabe de Gasarda.  El plástico flota. La estupidez y las armaduras,  no.

EL QUE NO QUERÍA MORIR: El caso de este hombre es un viejo sueño de la humanidad llevado a extremos. Gran bailarín y milonguero sintió como sus pies comenzaban a ralentizarse y sus movimientos otrora certeramente colocados en el compás llegaban casi siempre un segundo tarde. Los sabios revisten su postura y su dignidad con señorío, pisando más fuerte sobre la pista, marcándole al tiempo su propio compás. NAGUALEN  PECHOGRAISCUL que creía dilatar su fecha de caducidad cambiándose a un envase juvenil e informal - usaba jardineros y camisolas largas -  llevo su fantasía al limite: se propuso no morir, empleando en su cometido todos los medios a su alcance.  Pero el hombre no era rico y sus recursos limitados. Comenzó a descubrir virtudes ignoradas por todos en comestibles y productos de uso doméstico. "En alguno de estas cosas desechadas está el secreto de la inmortalidad" se decía haciendo vahos de cardo. Su cama era una vieja nevera  puesta en mínimo y forrada con hojas de alcachofa. Usaba  unas gafas hechas de piel de tomate y se bañaba en una bañera llena a partes iguales con yerba vieja y el tegumento de la cascaras de huevo. Probo e hizo infusiones y caldos con los desechos de las mas variadas cosas. No había hoja ni yuyo  que no probara crudo, en caldo o infusión por  su afán de perpetuarse. Compraba uvas y las hacia pisar por sus nueve  gatos para hacer vino patero.  "El felino le confiere al vino, anti-oxidante natural, su propia agilidad" - decía a las chicas en las conversaciones. Ninguna le creyó.
Pronto llevo su propio vino embotellado a la milonga, junto con empanadas rellenas  de anémona  llegando a bailar con un traje impregnado en polvo de estrella de mar,  porque "Mantiene joven el cuerpo  y regenera la piel muerta".  En el salón de su casa hizo una tienda de sudación lakota  con los tapizados viejos de un citroen y unas tacuaras  donde quemaba  hierbas medicina y cada tanto alguna carnaza. "No hay que olvidar el tradicional ayurveda gaucho  hecho  a asado y vino, que ha dado tantos criollos centenarios"
"Hay que bailar todas las tandas, expulsar al hombre viejo que vive en nosotros como sacamos con el sudor los malos espíritus y demonios que corrompen nuestras células" dijo una noche  mientras masticaba flores violetas para el mal aliento y salia  a bailar un D'arienzo-Echague. En un momento viendolo patalear espastico se pensó que atravesaba por sobredosis de ganchos, una patología rara, pero conocida.  El servicio de urgencia qque lo atendio trato de vaciarle el estomago  de las florcitas - que resultaron ser de  acónito - pero llegaron tarde.
 A su entierro no fue ninguno del ambiente. Cometió el imperdonable error de morirse arruinando la tanda y la milonga.